CARACAS — Un ensayista venezolano, que por razones de seguridad no expone su identidad, aborda la crisis del país suramericano desde varios ámbitos: político, económico, humanitario y, sobre todo, emite una advertencia para que los venezolanos no se dejen engañar: el chavismo no está dispuesto a abandonar el poder.
“El chavismo que hoy se viste de azul sin haber pagado un solo crimen en tres décadas, pretende negociar desde la soberbia y el poder, desde la comodidad del verdugo frente a la paciencia, el llanto y las vidas de más de 30 millones de ciudadanos”, señala el autor.
Considera que “lo más miserable es que debemos agradecer eso y tomarlo como un gesto de bien, como si no hubiésemos pagado una condena social que aún tiene regalías de petróleo y oro en despacho. Antes de que aplauda, antes de que sus manos se cierren como muestra de agradecimiento, vamos a recordarle delitos recientes”.
Entiende que todo proceso lleva tiempo y estrategia, pero advierte que “Jorge Rodríguez ni nadie de Miraflores está pactando entregar el poder. No tienen un avión esperando para irse, solo están dialogando sin prisa, como quien toma el té de las 5 en Londres y no rodeado de calles sin luz ni agua”.
Economía en ruinas
El ensayista apunta que la economía de Venezuela se contrajo aproximadamente un 80% entre 2013 y 2025, al pasar de unos 350 mil millones de dólares a unos 83 mil millones. Su producto interno bruto, PIB per cápita, cayó un 61%.
“Imagina que un adulto promedio que pesa 80 kilos se despierta una mañana pesando apenas 16 kilos. El esqueleto financiero del país quedó expuesto, perdiendo cuatro quintas partes de toda su masa muscular productiva sin sufrir un solo bombardeo”, añadió.
Describió la situación por la que han pasado los venezolanos que, en los momentos más agudos, los precios tardaban apenas 17,9 días en multiplicarse por dos.
Aunque el ciclo hiperinflacionario formal cerró tras estabilizarse mensualmente por debajo del 50%, el país cerró 2025 con una inflación acumulada del 475%. El dinero se convirtió en hielo bajo el sol del Caribe.
Si no lo gastabas en las primeras horas de recibirlo, se derretía en tus manos. Los billetes perdieron tanto su función que el papel moneda terminó utilizándose textualmente como materia prima para tejer artesanías. El valor intrínseco del papel superaba por mucho al valor nominal impreso en él.
“En un año promedio de la crisis venezolana, los precios subían más en un solo día de lo que suben en una década entera en la mayoría de los países del mundo. Tener todo el petróleo en nuestro país es el equivalente exacto a morir de sed estando sentado sobre un manantial de agua. El Estado saboteó su propio motor económico hasta dejarlo sin combustible, convirtiendo a un gigante energético en un mendigo”, dijo.
Un país entero migró
Cita los datos de la ONU y afirma que: “Las agencias de las Naciones Unidas cifran en más de 7,9 millones los venezolanos que han emigrado de su país, lo que expulsó a casi una cuarta parte de su población total. El volumen de refugiados inmigrantes de Venezuela llegó a superar al de países destruidos formalmente por guerras civiles prolongadas, como Siria, convirtiéndose en uno de los éxodos más masivos de la historia”.
La extrema pobreza
Más aún, refiere datos de microeconomía y apunta que la canasta alimentaria básica familiar supera los 700 dólares mensuales, llegando a estimaciones de hasta 1.100 dólares.
Y, en contraste, el salario mínimo oficial fijado por el Estado se ha mantenido congelado en 130 bolívares, equivalente a menos de medio dólar mensual, complementado apenas por bonificaciones estatales discrecionales que no cubren la brecha. El 56% de la población vive en pobreza extrema.
Ejecución extrajudicial
Recordó el caso de Óscar Pérez cuando el 15 de enero de 2018, el exinspector policial y seis compañeros sublevados fueron localizados en una vivienda en El Junquito por más de 600 efectivos militares y civiles armados.
“A pesar de que Pérez transmitió videos en tiempo real, ofreciendo su rendición pacífica, las fuerzas de seguridad utilizaron armamento de guerra pesado. Las actas de defunción y las fotos forenses filtradas confirmaron disparos de gracia en la cabeza a corta distancia. Fue una ejecución extrajudicial”, sentenció.
Aseveró que “El Estado prefirió utilizar misiles militares antes que capturar vivos a los disidentes y someterlos a un juicio público, dejando en claro que el castigo por la insurrección no era la cárcel, sino el exterminio físico absoluto. El ensañamiento contra un enemigo rendido, igual a los manuales de guerra sucia de regímenes dictatoriales de Oriente Medio, acondicionaron, como quien diseña interiores con perversidad y enfermedad, la estructura de El Helicoide, un monumento al retorcimiento moral. Una estructura espiral que se transformó textualmente en un descenso al infierno de Dante, donde los pasillos hoy albergan celdas subterráneas sin luz natural llamadas La Tumba”.
Los escuderos
También recordó a los jóvenes que entre 2013 y 2014 protagonizaron las protestas antigubernamentales en Venezuela y que fueron apodado “Los escuderos”.
Destacó que: “La disidencia juvenil armada con escudos de madera y cartón se enfrentó a una maquinaria militar automatizada que respondió al descontento civil con munición de plomo letal y perdigones de metal modificados. La represión es quizás uno de los episodios más agudos y violentos del siglo XXI en el hemisferio occidental, motivando la apertura de una investigación formal por crímenes de lesa humanidad”.
Concluyó su texto con una alerta. “Tuvieron la oportunidad de irse en 2024, pero prefirieron robarse la elección presidencial como vulgares rateros de la Constitución para perpetuarse en el poder”.