Según la organización Solidaridad sin Fronteras, cerca de 1.700 médicos cubanos se encuentran en un limbo migratorio en Colombia, después de haber abandonado las “misiones de salud” del régimen cubano.
Las deserciones de colaboradores cubanos en las más disímiles ramas se han convertido en el denominador común de estas “misiones” que, para quienes se suman a ellas, son una oportunidad perfecta para conseguir alguna mejora económica y, en muchos casos, se convierten en una puerta de escape
Según la organización Solidaridad sin Fronteras, cerca de 1.700 médicos cubanos se encuentran en un limbo migratorio en Colombia, después de haber abandonado las “misiones de salud” del régimen cubano.
Aunque la cifra no es oficial, sí subraya el sonado fracaso del plan original de Fidel Castro de enviar a los “hombres nuevos” a brindar sus servicios en otras tierras (léase mano de obra cuyos dividendos van a parar a las arcas del Estado).
Las deserciones de colaboradores cubanos en las más disímiles ramas se han convertido en el denominador común de estas “misiones” que, para quienes se suman a ellas, son una oportunidad perfecta para conseguir alguna mejora económica y, en muchos casos, se convierten en una puerta de escape.
Muchos de los trabajadores de la salud que dan la espalda al régimen cubano en busca de una mejor vida intentan acogerse a un programa diseñado por Estados Unidos para dar visa a los médicos desertores.
Según una fisioterapeuta cubana que se encuentra de manera ilegal en Colombia después de desertar en Venezuela y aceptó conversar con DIARIO LAS AMÉRICAS para la nota que aparece en la portada de esta edición, muy pocos de sus colegas han sido recibidos por Washington con los brazos abiertos.
Ese es el caso de los médicos que han quedado varados en Colombia. La promesa de acogerlos, alegan, no ha llegado más allá de eso.
“Si le niegan la visa a tantos a tantos, entonces que cierren ese programa y no inciten más a la deserción”, declaró con visible encono a este diario otro de los integrantes de la misión médica cubana.
Es hora de que Washington respalde con hechos sus palabras y defina de una vez y por todas su verdadera posición ante los doctores cubanos que huyen de la isla.
