MADRID.- Un tribunal de Reino Unido ha declarado culpable este viernes a una mujer por someter a una mutilación genital femenina a su hija de tres años en la capital del país, Londres, mientras que su pareja ha sido absuelta en el caso.

La jueza ha advertido sobre una "larga" condena a cárcel contra la mujer, de 37 años, y ha detallado que la sentencia será anunciada el 8 de marzo, según ha informado la cadena de televisión británica BBC.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, ha subrayado que la sentencia supone "un claro mensaje a los que practican este acto bárbaro", antes de recalcar que "todas las mujeres y niñas deben estar a salvo y sentirse a salvo cuando están en Londres".

"Continuaremos nuestra lucha para poner fin a la mutilación genital femenina con todo el poder con el que contamos", ha manifestado el alcalde de la capital británica a través de un mensaje en su cuenta en la red social Facebook.

Las lesiones de la niña salieron a la luz cuando sus padres la trasladaron a un hospital para someterse a una operación por un sangrado abundante, según el jurado. Los médicos hallaron varios cortes en los genitales de la niña.

Según el jurado del Tribunal Penal Central, los padres de la niña dijeron a la Policía que su hija resultó herida después de caer sobre la puerta de un armario cuando trataba de coger una galleta. Sin embargo, la fiscal Caroline Carberry indicó que los expertos "rechazaron exhaustivamente" la explicación.

Más tarde, cuando la niña fue trasladada a un hogar de acogida, le contó a su tutora que la historia de sus padres era mentira y que había sido sometida a una ablación. "Ella dijo: 'Mi mamá y mi papá me abrazaban. La señora me cortó. Había sangre por todas partes'".

La niña también señaló a la Policía que sus padres se dirigían a la mujer como "bruja". Tanto el padre, de 43 años, como la madre, de 37, han rechazado los cargos.

La Policía halló toallas empapadas de sangre en la vivienda de la familia, que se encuentra en el este de Londres, y un vestido azul de princesa que parecía tener manchas de sangre.

Los agentes que registraron la vivienda en diciembre de 2017 hallaron en el congelador dos lenguas de vaca con clavos atadas con un alambre y un cuchillo clavado entre ellas. También encontraron 40 limas y otras frutas que, al abrirlas, contenían los nombres de los agentes de Policía, un trabajador social y el director de procesos públicos.

El padre, un exingeniero de telecomunicaciones, indicó a la Policía que era musulmán y que no creía en la brujería. La madre señaló a los investigadores que nunca había oído hablar de la mutilación genital femenina.

El tribunal ha informado de que el padre viene de Ghana y la madre de Uganda. Ambos países han prohibido la mutilación genital femenina. Esta actividad es ilegal en Reino Unido desde 1985.

FUENTE: dpa

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