martes 17  de  enero 2023
VATICANO

El adiós al papa emérito Benedicto XVI

El pontífice Francisco, visiblemente afligido, presidió el mesurado funeral de Benedicto XVI, ante una plaza de San Pedro en el Vaticano abarrotada de fieles

Por JESÚS HERNÁNDEZ

jhernandez@diariolasamericas.com
@JesusHdezHquez

Las honras fúnebres del papa emérito Benedicto XVI transcurrieron acorde con las pautas trazadas por el Vaticano. El jueves 5, a las 9:30 a.m. el cuerpo inerte de quien fue obispo de Roma por ocho años era despedido por los fieles y por su sucesor, el papa Francisco, en una capilla ardiente que transcurrió durante tres días y tuvo por hogar la Basílica de San Pedro con su deslumbrante plaza.

Horas antes, miles de fieles acudieron al lugar, donde formaron largas filas para acceder a la capilla ardiente de Benedicto XVI.

Tanto la prensa internacional como la televisión europea transmitieron fascinantes imágenes y minuciosos reportajes que destacaron la grandeza del funeral papal en el inmenso templo católico, que destaca por su amplitud y rico decorado artístico.

El difunto Benedicto XVI descansaba sobre un catafalco, cubierto por una tela de terciopelo rojo y sostenido por dos almohadillas, con una casulla roja, y llevaba en la cabeza una mitra blanca adornada. Además, llevaba un rosario entrelazado en sus manos.

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El funeral fue oficiado por el papa Francisco, quien calificó al emérito de “Benedicto, fiel amigo del Señor”, ante la presencia del cuerpo diplomático internacional acreditado en la Santa Sede, representantes de varios gobiernos y miles de fieles que se congregaron en la gran plaza, que estuvo envuelta en un manto de neblina.

“Estamos aquí con el perfume de la gratitud y el ungüento de la esperanza para demostrarle, una vez más, ese amor que no se pierde; queremos hacerlo con la misma unción, sabiduría, delicadeza y entrega que él supo esparcir a lo largo de los años. Queremos decir juntos: Padre, en tus manos encomendamos su espíritu”, concluyó.

Unos días antes de fallecer, el papa emérito dejó un testamento espiritual en el que pidió "perdón de corazón" a quienes haya podido perjudicar en su vida y emplazó a la Iglesia católica a "mantenerse firme" en la fe ante las propuestas filosóficas y científicas que buscan contrarrestarla.

"A todos aquellos a los que de algún modo haya perjudicado, pido perdón de corazón", se lee en el documento, titulado Mi testamento espiritual y publicado por la Santa Sede.

Benedicto XVI, que sucedió a Juan Pablo II el 9 de abril de 2005 y abdicó el 28 de febrero de 2013, alegando problemas de salud, fue inhumado en la cripta bajo la basílica de San Pedro, muy cerca de sus predecesores.

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El cuerpo inerte de Benedicto XVI descansa. (

El cuerpo inerte de Benedicto XVI descansa. (

Antecedentes

De nombre secular Joseph Aloisius Ratzinger, nació el 16 de abril de 1927, en el pueblo Marktl, en el sureste de Alemania perteneciente a la Alta Baviera.

Durante su juventud, a los 16 años, bajo la bota nazi en Alemania, Ratzinger tuvo que formar parte del servicio militar obligatorio del Ejército alemán, pero, según sus propias palabras, fue asignado al servicio de comunicaciones y más tarde transferido a puntos de control en la localidad de Traunstein, pero nunca al frente de batalla ni a campos de concentración.

Después de la guerra, Ratzinger ingresó en el seminario católico de Freising y tras ser ordenado sacerdote en 1951, junto a su hermano Georg, fue profesor de teología y más tarde nombrado obispo de Múnich en 1977 y tres meses después fue ascendido a cardenal por el papa Paulo VI.

En 1981 fue llamado a Roma para ser prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe por el papa Juan Pablo II, quien años más tarde lo nombró decano del Colegio cardenalicio y, como tal, cardenal-obispo de Ostia en 2002.

Como cardenal de la Iglesia católica, estuvo presente en tres cónclaves papales: el de agosto de 1978, el de octubre del mismo año y el de 2005, que resultó en su elección como papa Benedicto XVI.

De esta manera, fue el sexto papa alemán, desde Víctor II en el siglo XI, y el más longevo de la historia.

Como sucesor de Juan Pablo II, Benedicto XVI abogó por el catolicismo tradicional y enfrentó la aceptación de la unión matrimonial del mismo sexo, así como el aborto y la eutanasia.

Benedicto XVI realizó alrededor de 25 viajes a varios países, entre los que destacaron Israel, Palestina, España, Cuba y Estados Unidos, además de varios destinos en África.

En cada uno de sus viajes, Benedicto XVI abordó, de manera muy sutil, las realizades sociales y políticas de los países que visitaba y evitó la fuerte crítica que abría enfrentado a la Iglesia católica con los gobernantes.

Hace apenas un año, un informe sobre abuso sexual en la Iglesia católica alemana criticó el manejo de cuatro casos por parte del entonces obispo de Múnich.

El papa Benedicto XVI reconoció que hubo abusos y errores por parte de religiosos, pero negó acusaciones de irregularidades.

El 28 de febrero de 2013, el pontífice renunció al pontificado asumiendo el título de papa emérito, con la intención de dedicarse a la oración y al retiro espiritual.

Su renuncia fue anunciada por él mismo el 11 de febrero, y supuso una decisión excepcional en la historia de la Iglesia católica, ya que, si bien el sumo pontífice más próximo que renunció al papado fue Gregorio XII (1415), es el único del que puede decirse que fue de forma libre y voluntaria.

Tras su renuncia, se celebró el cónclave del que resultó elegido el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, como pontífice, que tomó el nombre de Francisco.

Benedicto XVI hablaba diez idiomas, de los que dominó por lo menos seis: alemán, italiano, francés, latín, inglés y español. Además, leía el griego antiguo y el hebreo.

Fue miembro de varias academias científicas de Europa y recibió ocho doctorados honoris causa de diferentes universidades, así como numerosos premios y distinciones a lo largo de su vida. Fue pianista y su compositor favorito era Mozart.

La revista Time llegó a incluirlo en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo.

Falleció el 31 de diciembre de 2022, a los 95 años, en el monasterio Mater Ecclesiae, situado en la jurisdicción de Ciudad del Vaticano, en Roma, del que hizo su residencia tras su renuncia al papado.

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