MIAMI.- La Cámara de Representantes de Florida aprobó el Proyecto de Ley 757 con el fin de autorizar la presencia de "guardianes" armados en los colegios y universidades públicas del estado.
La Cámara avaló el proyecto que ahora enfrenta su votación definitiva en el Senado estatal; el proyecto autoriza a empleados capacitados el uso de armamento oculto
MIAMI.- La Cámara de Representantes de Florida aprobó el Proyecto de Ley 757 con el fin de autorizar la presencia de "guardianes" armados en los colegios y universidades públicas del estado.
El texto legislativo avanzó al Senado estatal para su consideración final y, bajo el pronóstico de una aprobación rápida, llegaría al escritorio del gobernador Ron DeSantis durante la próxima semana.
La propuesta busca dotar a personal docente y administrativo de herramientas de defensa directa ante incidentes violentos, tras el ciclo de expansión de las políticas de seguridad escolar iniciadas en el estado hace ocho años.
El programa de "guardianes" surgió originalmente como una medida de protección obligatoria tras la tragedia en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, ocurrida en 2018.
Hasta la fecha, esta facultad operativa solo tenía alcance en las instituciones de educación básica y media (K-12). La nueva normativa extiende esta posibilidad a los campus de educación superior como respuesta a la vulnerabilidad detectada en recintos universitarios.
Los defensores de la ley argumentan que la capacidad de reacción de un civil armado reduce de forma drástica la pérdida de vidas durante los primeros minutos de un ataque.
La legislación establece un marco de entrenamiento riguroso para aquellos empleados que decidan participar en el programa de forma voluntaria y bajo designación oficial.
Los interesados deben completar un total de 144 horas de formación supervisada por las oficinas del sheriff locales, las cuales exigen un puntaje de precisión del 85% en el uso de armas de fuego.
El plan de estudios también incorpora protocolos para la desescalada de conflictos y el manejo de crisis de salud mental.
Es relevante subrayar que la norma otorga plena autonomía a las juntas de gobierno y a los presidentes de cada universidad para decidir si aplican o rechazan la implementación de esta medida en sus instalaciones.
Además del porte de armas por parte del personal, el HB 757 endurece las sanciones legales y tipifica como delito grave de segundo grado cualquier disparo efectuado a menos de mil pies de un centro educativo.
La propuesta también obliga a los centros de educación superior a robustecer sus sistemas de alerta temprana y a conformar equipos multidisciplinarios para la gestión de amenazas potenciales.
Si el Senado ratifica el texto en los próximos días sin modificaciones, Florida consolidará uno de los marcos legales de defensa armada más amplios dentro del sistema universitario de los Estados Unidos.
