lunes 23  de  febrero 2026
LETRAS

El Papa Francisco nos invita a soñar con "un futuro mejor"

En "Soñemos juntos", el Sumo Pontífice aborda la crisis por la pandemia, critica la injusticia, la avaricia de los líderes, y pide un mundo más seguro
Diario las Américas | GRETHEL DELGADO
Por GRETHEL DELGADO

El Papa Francisco hace aún más universal su mensaje a través de un libro donde baja del púlpito y se acerca, como un viejo amigo, a hablarnos de una realidad en la que, advierte, reinan la "globalización de la indiferencia y la hiperinflación del individuo".

Soñemos juntos. El camino a un futuro mejor, nació a raíz de la pandemia, y de las conversaciones entre el Papa y su biógrafo Austen Ivereigh. A medida que el planeta era sacudido por incontables sucesos y el 2020 se hacía cada vez más insuperable y accidentado, el Santo Padre analizaba los acontecimientos recientes, desgranaba asuntos tan relevantes como la polarización, el papel de la Iglesia en la sociedad, la desigualdad de riquezas, los problemas raciales, entre otros.

De ahí nació este libro con tapa blanca y cubierta azul cielo, publicado por Simon & Schuster, y que puede recibirse como una especie de bálsamo al final de un año difícil. Con un lenguaje claro y cercano, el Sumo Pontífice nos regala una lectura personal y honesta; quizás demasiado honesta para algunos.

Como se describe en la solapa de portada del libro, el Papa ofrece “una crítica brillante y mordaz de los sistemas e ideologías que han conspirado para generar la crisis actual: desde una economía mundial obsesionada por el lucro, indiferente a las personas y al medio ambiente que daña; hasta políticos que fomentan el miedo para acrecentar su propio poder a expensas de su pueblo”.

Asimismo, se adentra en la intimidad de su labor en el Vaticano, los desafíos de estar al frente de la “institución más grande y antigua del mundo”. Hace un llamado a “bajar la velocidad, tomar conciencia”, y confiesa detalles personales, como un abuelo que se sienta a conversar con uno y cita tanto conocimientos populares como pasajes de la Biblia.

Para entender lo que nos rodea, explica el Santo Padre, “la regla básica es que nunca se sale igual de una crisis”. Podemos aprender de la sabiduría del pasado, de la Biblia, que “habla de atravesar el fuego para describir esas pruebas, como el horno prueba la vasija del alfarero (Eclesiástico 27,5). La vida nos prueba, a todos nos prueba. Es así como crecemos”.

Apunta además que “en momentos de crisis se ve lo bueno y lo malo: la gente se muestra tal cual es. Algunos dedican tiempo a servir a los que lo necesitan, mientras que otros se sirven de los demás”.

Pone en tela de juicio la reacción frente a la pandemia por parte de gobiernos que “no lograron comprender la magnitud de esta enfermedad o no contaron con los recursos necesarios. Estos gobiernos hipotecaron a su pueblo”. Y añade: “Las decisiones que tomaron pusieron a prueba sus prioridades y quedaron expuestos sus valores”.

Fija la mirada, también, en otras crisis que no vemos y que son tan graves como el COVID-19. “En los primeros cuatro meses de este año murieron 3,7 millones de personas a causa del hambre. ¿Y cuántos más han muerto a raíz de la guerra? El gasto en armas destruye a la humanidad. Es un ‘coronavirus’ gravísimo, pero como sus víctimas son invisibles, no hablamos de eso”, constata el líder espiritual.

Otra crisis invisible o desapercibida para muchos, indica, es “la destrucción de la naturaleza”, llegado un punto en el que finalmente constatamos que “las inundaciones y los incendios forestales, que parecían tan remotos, son parte de la misma crisis que nos afecta a todos”.

A tono con este planteamiento, ubica a la Iglesia, en tiempos de crisis, como la encargada de “recordarle al pueblo su alma, su necesidad de respetar el bien común”.

Una reflexión al final del año

El libro del Sumo Pontífice, el papa número 266 de la Iglesia Católica, es una especie de oración que invita al recogimiento y la reflexión, con la voluntad de hacer del mundo un lugar más seguro y justo, un mensaje muy propicio ahora que se acerca la Navidad y nos reunimos a hacer un balance del año que termina.

Es, también, el recordatorio de la importancia de ayudar a los más necesitados. En esa línea se remonta a su experiencia en Argentina junto a los cartoneros (recolectores de basura), a quienes acompañaba en las noches durante sus rutas, y que conforman “el rostro de la sociedad desechable”, una sociedad hacia la que el Papa enfoca su atención y desde la que cuenta las historias más humanas.

Ruega porque no nos habituemos a la indiferencia, y que practiquemos la misericordia y la compasión, gestos que van más allá de la religión, porque atañen a lo humano. Y justamente ese sentido de humanidad que se conmueve con el dolor ajeno, y que por ende se lanza a aliviarlo de la manera que pueda, es lo que el Santo Padre defiende a lo largo de este libro.

Pero no se detiene en la idea de un sueño posible, sino que plantea un proyecto para construir ese mundo que presenta, donde todos trabajemos unidos, y se pongan “en el centro de una nueva forma de pensar a los pobres y al planeta”.

Hacia el final, encontramos el popular poema “Esperanza”, del cubano Alexis Valdés, que se hizo viral a través de un video por la contundencia de su mensaje. A manera de coda, el Papa elige las palabras del talentoso actor y escritor para recordar, a una sola voz, el valor de la compasión, de la vida que se cuida sin sobreponerse a otras, sin pisotear esperanzas ajenas.

Puede encontrar el libro en este enlace.

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@GrethelDelgado_

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