WASHINGTON.- Por primera vez en la historia, en el Capitolio de Estados Unidos se hace la lectura pública de Don Quijote, una forma de conmemorar las muertes de Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
La lectura de Don Quijote fue una forma de conmemorar a Miguel de Cervantes y William Shakespeare y de celebrar los lazos democráticos entre EEUU y España
WASHINGTON.- Por primera vez en la historia, en el Capitolio de Estados Unidos se hace la lectura pública de Don Quijote, una forma de conmemorar las muertes de Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
Nada mejor que celebrar el Día del Libro con la lectura bilingüe de fragmentos de la obra de Miguel de Cervantes en el edificio Rayburn, en pleno corazón político de Washington. También fue la manera de celebrar los valores democráticos que unen a Estados Unidos y España, aseguró la embajadora española en EEUU, Ángeles Moreno Bau.
El congresista de Puerto Rico Pablo Hernández fue el encargado de iniciar la lectura con la frase célebre: "En un lugar de la Mancha..." y a su intervención le siguieron las de los legisladores Luz Rivas, Salud Carvajal y Jen Kiggans.
Igualmente, los embajadores de Panamá, José Miguel Alemán; de Perú, Alfredo Ferrero, y el responsable de la Delegación en Washington del Gobierno de Cataluña, David Andrés Viñas, participaron en la lectura de Don Quijote.
Aunque es la primera vez que se celebra un acto de estas características en Washington, la conexión entre el Congreso de Estados Unidos y la obra de Cervantes viene de lejos y conecta con el origen de la historia constitucional de este país.
Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, tercer presidente entre 1801 y 1809, fue un firme defensor del español, idioma que dominaba.
El sexto presidente de Estados Unidos, John Quincy Adams, recogió en sus memorias que Jefferson perfeccionó su conocimiento del español con "un libro de gramática española y una copia del Don Quijote".
La nutrida biblioteca de Jefferson, que puede verse reconstruida en la Biblioteca del Congreso, muy cerca de donde se celebró el acto, da prueba de su amor por la cultura, en general, y los libros, en particular, ya que conserva unos 2,000 volúmenes originales.
En España, el Día del Libro nació en los años 20, impulsado por el editor valenciano Vicente Clavel Andrés, pero no fue hasta una década más tarde cuando la celebración se pasó al 23 de abril, lo que coincidió con la muerte de Cervantes y con la fiesta de Sant Jordi en Cataluña.
La Unesco promovió por primera vez esta conmemoración en 1988, y en 1995, en su Conferencia General en París, proclamó oficialmente el 23 de abril como “Día mundial del libro y del derecho de autor” para todos los países.
Alrededor de 500 millones de personas tienen el español como lengua materna, solo detrás del chino mandarín, y si se suman hablantes con dominio no nativo y estudiantes, los hispanohablantes superan los 600 millones de personas en todo el mundo.
Más de 80% de los hablantes nativos de español viven en América y tiene un gran peso específico en Estados Unidos, donde es el segundo idioma del país y uno de los que más crece y, según datos The Hispanic Council, ya hay más hispanohablantes en Estados Unidos que en España.
El español llegó por primera vez a Estados Unidos de la mano del vallisoletano Juan Ponce de León en el año 1513 en La Florida.
FUENTE: Con información de EFE
