KASSEL, ALEMANIA.- Silenciosa y lentamente descienden sucesivamente tres bloques de piedra de 2,5 toneladas ante la tumba del faraón. Hace 4.500 años, este momento debió haber parecido mágico en la pirámide de Keops en las afueras de El Cairo.

Pero tras este desplazamiento no hubo magia ni tampoco enorme fuerza muscular: se trató en cambio de una genial mecánica, que fue reconstruida y presentada este jueves por investigadores de la Universidad de Kassel en Alemania.

"El cierre de la cámara mortuoria era un acto ritual significativo, que reclamaba un desarrollo acorde", explicó el profesor de Kassel Uwe Dorka, jefe de la especialidad en Construcción de Acero y Ensamblaje.

Para el faraón, considerado un ser divino, "no se cerraba simplemente la puerta". Los egipcios desarrollaron 2.500 años antes de Cristo una mecánica que aún sorprende en la actualidad.

Para Dorka, el secreto reside en un hábil manejo de cuerdas de cáñamo, que rodean los bloques y los mantienen en suspensión. La fricción entre cuerdas y bloques es tan elevada que los paralelepípedos se ven fuertemente frenados. Dos personas alcanzaban para bajarlos controladamente. De esta manera no hacían falta rodillos ni otras partes movibles.

Las piedras con las que fue cerrada la cámara y la suspensión se perdieron con el paso de los siglos y fueron reconstruidas por los investigadores.

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Según la opinión de los científicos, los tres bloques de granito colgaban de cuatro cuerdas que corrían sobre chapas de cobre encima de rollos de madera fijos.
Según la opinión de los científicos, los tres bloques de granito colgaban de cuatro cuerdas que corrían sobre chapas de cobre encima de rollos de madera fijos.

Según la opinión de los científicos, los tres bloques de granito colgaban de cuatro cuerdas que corrían sobre chapas de cobre encima de rollos de madera fijos.

Dorka y su equipo investigaron una multiplicidad de posibles conducciones de cuerdas, probaron frenos de cuerdas y el empleo de lubrificantes.

El intento de reconstrucción costó 30.000 euros (unos 37.000 dólares) y la construcción y las pruebas se extendieron durante un año y medio.

"Las soluciones técnicas que presentamos se construyeron concluyentemente sobre hallazgos arqueológicos", explicó el investigador. Pero no forzosamente se trató de la conducción de las sogas efectivamente aplicada miles de años atrás, dijo.

Especialistas invitados como el egiptólogo Frank Müller-Römer de Múnich consideraron al experimento de Kassel como un "intento interesante". No brinda una solución al cien por ciento, porque no se sabe si el enfoque elegido realmente fue aplicado entonces, opinó.

Sin embargo, el costoso cierre no les ayudó demasiado a los egipcios, porque la cámara mortuoria de Keops presuntamente fue saqueada ya hace miles de años.

FUENTE: dpa

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