sábado 21  de  febrero 2026
ISRAEL

"La guerra no va a acabar hasta que no lleguen a casa los secuestrados"

En directo desde Jerusalén, DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Lior Hayat, en torno a las perspectivas de una tregua en Gaza

Por Darcy Borrero Batista

JERUSALÉN.- A cinco meses de los ataques terroristas de Hamás contra civiles en Israel, un cese al fuego definitivo implicaría, de acuerdo con el portavoz del Ministerio de Exteriores del estado hebreo, Lior Hayat, eliminar la presencia de la organización yihadista en Gaza, liberar a los secuestrados el 7 de octubre de 2023 y cambiar drásticamente la realidad de la franja para que nunca más sea una amenaza para el estado de Israel.

En directo desde Jerusalén, durante un encuentro de prensa del que participó DIARIO LAS AMÉRICAS, Hayat dijo que 16 años después de que su nación dejó de ocupar la Franja de Gaza, esta ha sido transformada en la mayor base terrorista del mundo. “El 7 de octubre cambió la Historia” con “el ataque antisemita más grande después del Holocausto”.

“Es un día que marca el antes y después en el sentido de que si bien sabíamos quién es nuestro enemigo y que Hamás es una organización terrorista y que representa una amenaza al Estado de Israel y a los ciudadanos israelíes, nunca pensamos que que ese tipo de ataque tan brutal, tan monstruoso, podía ocurrir. Fue el peor ataque antisemita desde el Holocausto y obviamente el peor ataque al Estado de Israel desde la creación del Estado en 1948”, valoró e indicó que “los terroristas reiteran que su objetivo es volver a atacar a Israel”.

“Los terroristas de Hamás y otros ciudadanos de Gaza que no están directamente conectados con Hamás entraron infiltrados al territorio israelí y asesinaron, ejecutaron y violaron más de 1.200 personas por el solo hoy hecho que son judíos y que son israelíes. Son atrocidades que el ser humano ni puede aceptar o entender. Más de 350 jóvenes que celebraban en el festival de música Nova fueron ejecutados, familias enteras vieron arder sus casas y más de 240 personas fueron secuestradas desde el territorio israelí. Todavía hay 134 de ellos que están en la franja de Gaza en manos de los terroristas de Hamás”, recordó.

Ante un escenario de negociaciones para un alto el fuego en Gaza, el portavoz consideró que Hamás busca ganar tiempo para reorganizarse, en tanto dejó claro que “la guerra no va a acabar hasta que no lleguen a casa los secuestrados por los que clama el pueblo israelí. Lo mismo en Tel Aviv que en Jerusalén, las calles, plazas y prominentes espacios públicos acogen carteles, fotografías y objetos de culto, a modo de rincones espirituales dedicados a las víctimas.

“Tenemos que saber que del otro lado no hay un gobierno que acata normas internacionales. Nosotros no tenemos que elegir quién gobierna en Gaza, pero no vamos a permitir que sean terroristas”, destacó, en tanto aseveró que “la autoridad palestina financia terroristas con los fondos internacionales que recibe. “La autoridad palestina es parte del problema, no de la solución”.

Se busca una tregua

No obstante, garantizó Hayat, se siguen tejiendo esfuerzos para una tregua de 40 días, entre los que se incluye el canje de 40 rehenes israelíes por 404 presos palestinos en cárceles israelíes.

En paralelo, para debatir sobre la guerra en Gaza, los ministros de Exteriores de los 57 países de mayoría musulmana que integran la Organización de Cooperación Islámica (OCI) se reunieron el martes en la ciudad saudí de Yeda, desde donde advirtieron a los países que mantienen “complicidad con el genocidio” en la Franja “Estos gobiernos necesitan un fuerte mensaje, sin ambigüedades, por parte de todos los países miembros [de la OCI] de que la complicidad en el genocidio y su doble moral tendrán consecuencias diplomáticas, políticas y económicas graves”, dijo el ministro de Exteriores de la Autoridad Palestina, Riad Al Maliki.

La organización solicitó también aumentar la financiación para la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). En este sentido, dijo Hayat, Israel “no está en contra de la ayuda humanitaria a Gaza” sino de su uso para financiar el terrorismo.

Asimismo, una de las grandes preocupaciones para Israel es el liderazgo del régimen Ayatolá en la región y su impacto en el mundo. “Irán es una amenaza a la paz mundial, a la paz y la estabilidad de la región y obviamente es una amenaza a Israel, pero es una amenaza también a todos los países moderados del Oriente Próximo y es un problema mundial, no es un problema del Estado de Israel. La responsabilidad de tratar la amenaza iraní es de la comunidad internacional y creemos que la manera de hacerlo es a través de la presión altísima en el nivel político, diplomático y económico y con una amenaza militar. Si Irán no deja de ser el la raíz de todo el terrorismo en el Oriente Próximo y en el mundo, va a pagar un precio por hacerlo, si no hay una amenaza militar internacional contra el régimen terrorista de los ayatolás, ellos no van a cambiar sus políticas”.

A largo plazo, una certeza que defiende Hayat es la intención de no volver al 6 de octubre, es decir, a las circunstancias que propiciaron la masacre del 7 de octubre.

“No queremos volver al 6 de octubre, un día de fiestas judías, un día normal en el sur de Israel, donde personas que querían vivir y celebrar, mientras en el otro lado de la frontera había un monstruo que esperaba el momento adecuado desde su punto de vista para asesinarlos.

“El 6 de octubre es el resultado de casi de 18 años desde que Israel dejó la franja de Gaza en 2005, que en vez de que los palestinos la convirtieran en un símbolo de la coexistencia y de la vecindad con Israel y en lugar de crear un sistema de economía, de salud y de educación en esta franja, la transformaron la mayor base terrorista en el mundo”.

En un informe sobre las crisis mundiales dirigido a los 47 Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas presentado el lunes 4 de marzo, el Alto Comisionado insistió en que la comunidad internacional debe hacer "todo lo posible" para evitar que el conflicto de Gaza se extienda.

“Me preocupa profundamente que, en este polvorín, cualquier chispa pueda provocar una conflagración mucho mayor”, declaró Volker Türk sobre los riesgos para la estabilidad regional, que “son ya evidentes en el sur del Líbano”, en tanto, enfatizó, los combatientes de las milicias simpatizantes de la causa palestina están ahora involucrados en un “extremadamente preocupante” aumento de las hostilidades y los intercambios de fuego con Israel, a lo largo de la Línea Azul supervisada por la ONU que separa a ambos países.

Al respecto, el portavoz de la diplomacia israelí Lior Hayat aseguró que Israel no quiere empezar una nueva guerra. “Todavía estamos luchando contra Hamás en la franja y, en segundo lugar, no es nuestro objetivo entrar en una guerra en el Líbano. Hay esfuerzos diplomáticos de diferentes países y con Líbano para llegar a un acuerdo y para impulsar la resolución 17-01 de 2006. Y por ahora también para nosotros es la mejor opción”, aseveró, sin pasar por alto que “hay alrededor de 50.000 desplazados y a cinco meses [de los ataques] no están en sus casas y en algún momento el Estado de Israel tiene que ofrecerles la seguridad de volver a sus casas, lo que es responsabilidad de cualquier estado”.

Durante esta semana, también, han trascendido los llamados por parte de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, a un "alto el fuego inmediato durante al menos las próximas seis semanas" para facilitar la liberación de los rehenes israelíes.

Negociación sin representación israelí

Las negociaciones internacionales para un alto el fuego transcurrieron en Egipto, con enviados estadounidenses, qataríes y de Hamás, pero sin representantes israelíes.

Aunque hay asuntos en los que divergen, dijo Hayat, “sin el apoyo de los Estados Unidos a Israel no podríamos estar en la situación que estamos ahora, a punto de llegar a una tregua y, ojalá, a punto de destruir Hamás.

“Agradecemos mucho el apoyo de Estados Unidos, tenemos un diálogo muy íntimo y muy profundo con Estados Unidos sobre diferentes temas y para llegar a los objetivos de esa tregua. Hasta hoy Estados Unidos apoya el derecho del Estado de Israel de defender a sus ciudadanos y destruir a Hamás y está liderando los esfuerzos para llegar a una tregua que va a abrir la puerta para que los secuestrados vuelvan a sus casas. (...) Hubiera llevado mucho más tiempo y con mucho más crítica internacional”, ya que, sostiene, la comunidad internacional mantiene un doble estándar para juzgar violaciones de derechos humanos.

“La ONU ha fracasado en responder a lo que pasó con los derechos humanos de los israelíes, hasta ahora el Consejo de Seguridad de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos y la asamblea general no condenaron jamás [violaciones] de derechos de las mujeres y no hablaban de las de los crímenes de género que los terroristas de Hamás cometieron desde el 7 de octubre con los secuestrados y las secuestradas y sabemos muy bien lo que pasa ahí. Este 4 de marzo fue la primera vez cinco meses que algún representante oficial de la ONU habló de los hechos”.

En cambio, sostuvo el portavoz, el silencio del secretario general de la ONU legitimó el terrorismo de Hamás y legitimó el ataque contra los ciudadanos israelíes.

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