miércoles 12  de  agosto 2026
MISTERIOSA MUERTE

La muerte de una niña china estremece la sociedad española

Detenidos los padres de la pequeña de doce años, cuyo cadáver apareció en una cuneta a las afueras de Santiago de Compostela, en Galicia

Son las 8:45 de la última tarde de un verano que no se quiere marchar y nada hace presagiar el suceso que, a medida que se conocen nuevos detalles, produce un enorme resquemor social. n
n
A tan sólo siete kilómetros de Santiago de Compostela, varios vecinos ven a una mujer estilosa, menuda y muy nerviosa que a las puertas del chalet que heredó de sus padres -una propiedad de 9.400 metros cuadrados, con piscina, cancha de tenis, hórreo (especie de granero para guardar las cosechas) y varias edificaciones cercadas por cedros, castaños, cipreses y un muro de piedra que le otorgan una gran intimidad- alcanza a decir: u201cTengo prisa,voy a recoger a la niña". n
n
El caserón familiar, tasado en un millón de euros, es clave en la investigación y también esa hora, al caer la tarde, ya que es el momento en el que la autopsia revela la muerte de Asunta, una niña adoptada en China cuando era un bebé.

Su cuerpo sin vida es encontrado en una pista forestal a cinco minutos de la casa y, quien la dejó allí, no ha hecho muchos esfuerzos en esconder el cadáver que descubren unos transeúntes en la madrugada del domingo. n
n
La pequeña no ha sido violada y su muerte, según revela el informe forense, se produce tras ser sedada, atada de manos y pies, y, finalmente sin poder resistirse, es asfixiada. n
n
El crimen hiere profundamente a la sociedad española, ya que la pequeña es hija de Rosario Porto, una abogada de 44 años que fue cónsul honoraria de Francia en la capital gallega hasta 2006 y de Alfonso Basterra, periodista de 49 años sin actividad conocida en la actualidad y de rictus serio; un hombre dominado por su mujer, de la que separó el año pasado, pero desde el mes de mayo la pareja se ve prácticamente todos los días, e incluso pasan quince días juntos en una casa cerca de la playa, en Vilanova de Arousa.
n
Es necesario un breve recuento para situar el crimen y una vida súbitamente truncada. La pareja lleva poco tiempo de matrimonio cuando viajan a China para hacerse cargo de un bebé, siendo una de las primeras adopciones del país asiático, lo que les llena de orgullo. Su madre en una entrevista televisiva dice:"Adoptar es para toda la vida. Es lo mismo que una paternidad o maternidad biológica", explica para relatar los trámites que se prolongaron durante un año.

Ella padece de lupus, una enfermedad autoinmune que puede afectar a cualquier parte del cuerpo y los médicos que la trataron le recomendaron no quedar embarazada. n
n
Flores para Asunta, que hoy cumpliría trece años n
nAsunta era una niña querida por todos, a veces tímida, pero siempre con la la sonrisa dispuesta para quien se detuviera a charlar con ella, que había estudiado dos cursos en uno, en el centro Rosalía de Castro, que habla con fluidez cuatro idiomas, que podría llegar a ser una notable intérprete de musical, ya que tocaba con inusual destreza y talento el piano, que practicaba con regularidad ballet, con desbordante imaginación en una vida sesgada la pasada semana. Los hechos se suceden de forma inesperada, brusca. n
n
A la salida del tanatorio donde incineran sus restos y ante el estupor generalizado, es detenida su madre por"las incongruencias y ambigüedades" que se evidencian en su declaración a la policía cuando fue a denunciar la desaparición de la pequeña. Poco después, su padre es también detenido, y todo hace sospechar, que fue ella la que urdió y ejecutó el plan, mientras que él colaboró en deshacerse precipitadamente del cuerpo. n
n
Hay más evidencias: la ubicación del teléfono celular en el lugar del crimen, las cámaras de seguridad de varios comercios y de una gasolinera en las que se le ve en su Mercedes 190 de color olivo, único en Santiago con la niña -cuando había dicho que estaba en otro lugar- y dirigiéndose a la finca familiar. Otro prueba serían los tranquilizantes que encontraron en la vivienda, a la espera de que se confirme que fueron los mismos con los que sedaron a la pequeña. Pero hay más indicios como las colillas halladas en el lugar del crimen o una cuerda de color naranja con la que ataron a la niña idéntica a una parte que estaba en la casa familiar. A los dos se les imputa un delito de homicidio que puede ser aumentado a asesinato si se confirma que lo planearon durante varios meses.
n n
El juez instructor del caso, el magistrado José Antonio Vázquez Taín busca dar respuesta al quien, al qué y al dónde, dejando por el momento sin respuesta el por qué que muchos, en el largo abanico de conjeturas, vieron relacionados con el rol económico, la herencia de los abuelos de la pequeña Asunta. n
n
La abuela, Socorro Ortega falleció el 11 de diciembre de 2011 y el abuelo, Francisco Porto, el 26 de julio de 2012, los dos de forma repentina y sin que estuviesen enfermos, lo que ha dado pie a que uno de los móviles del crimen fuera su suculenta fortuna, de la que se llegó a señalar a la niña como heredera universal (aunque no lo era ya que el testamento que fue encontrado en el registro está fechado en 1975).
n n
Desde el pasado viernes, la pareja se encuentra en la prisión coruñesa de Teixeiro, a donde llegaron en un furgón policial y destinados en módulos diferentes pero, antes de separarse, él le da una caricia en la mejilla y le dice con voz muy baja:"Tranquila, cariño, que pronto van a encontrar a los asesinos y esta pesadilla se va a terminar". n
n
En la pista forestal de Feros, donde apareció el cadáver hace una semana, alguien de forma anónima deja unas flores al tiempo que se escucha el repicar monótono de las campanas de una iglesia, tamizado con las primeras lluvias de otoño y ese ramo de flores simboliza el recuerdo de la pequeña que hoy, justamente tendría que estar comiendo tarta de chocolate y soplando velas: habría cumplido trece años.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar