WASHINGTON — El Gobierno de Estados Unidos prepara una partida presupuestaria de millones de dólares para equipar a los agentes de inmigración con unos guantes capaces de dar descargas eléctricas, en medio del rechazo de organizaciones civiles que alertan sobre el recrudecimiento de los métodos en las operaciones migratorias.
El Departamento de Seguridad Nacional anunció el lunes, en un comunicado, que el contrato para adquirir los guantes CTG-5 alcanzaría los 20 millones de dólares y la compra podría completarse a finales de marzo de 2027.
Los guantes tienen electrodos conductores en la palma que, al activarse y tocar directamente la piel de una persona, no funcionan a través de la ropa y emiten pulsos eléctricos para causar dolor. Según el fabricante, fueron diseñados como un recurso de distracción y desescalamiento para las fuerzas del orden y serían destinados a los agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y a oficiales de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO).
La intención del Departamento de Seguridad Nacional es distribuirlos entre los agentes ICE, por sus siglas en inglés, que ya han recibido numerosas críticas en los últimos meses por sus operaciones consideradas "agresivas" durante los operativos de detención cuando algunos migrantes ponen resistencia al arresto.
¿Cómo funcionan los guantes CTG-5?
Compliant Technologies es la compañía que comercializa el G.L.O.V.E. como un dispositivo portátil de desescalamiento ante escenarios violentos o de resistencia, puede utilizarse inicialmente como un guante convencional y cambiar a un modo eléctrico.
El Departamento de Seguridad Nacional describió los guantes como un "dispositivo de desescalada", pero esto no ha evitado que crezca la preocupación por dar a los agentes de inmigración otra herramienta que podría intensificar el uso de la fuerza.
El manual de los modelos CTG4 y CTG5 indica que "el dispositivo puede generar un voltaje máximo de hasta 380 voltios. El fabricante sostiene que la estimulación busca inhibir o distraer los movimientos musculares coordinados de una persona", reseña el Diario El Comercio.
DHS alega razones de seguridad
"ICE evalúa constantemente las necesidades de nuestros agentes en el terreno para garantizar que cuenten con las herramientas y el equipo necesarios para arrestar y deportar de forma segura a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales", declaró el departamento en el comunicado.
En los últimos meses, la polémica en torno al ICE se ha centrado en dos tiroteos mortales contra dos migrantes, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán, que se produjeron tras controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente. El DHS investiga ambos casos en los que se alega que los agentes habrían enfrentado supuestas amenazas a su seguridad cuando los migrantes ignoraron las órdenes de detención cuando iban a bordo de sus vehículos
Estos nuevos episodios se producen después de una ola de protestas contra ICE a comienzos de 2026 tras las muertes de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en Minneapolis.
Renee Nicole Good, de 37 años, murió el 7 de enero tras recibir disparos de un agente federal tras lanzar su vehículo contra un agente de ICE, mientras que Alex Pretti, enfermero de 37 años, falleció el 24 de enero durante un enfrentamiento con agentes de inmigración, casos que provocaron protestas y demandas de mayor control. Ambos casos también están bajo investigación.
FUENTE: Con información de EFE y El Comercio