MIAMI.- La Asamblea Mundial de la Salud (AMS), órgano de decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se abstuvo de invitar a Taiwán como “observador” en su reunión anual a pesar de las miles de voces que claman por la inclusión del país asiático en el ente rector de asuntos sanitarios a nivel mundial.
La 73ra. Asamblea Mundial de la Salud se realiza entre el 9 y el 14 de noviembre. Sus miembros analizaron la propuesta de inclusión de Taiwán “en calidad de observador”, pero a la postre decidieron apegarse a una resolución de 1972 que solo reconoce a los representantes de la República Popular China, o sea China continental dirigida desde Pekín.
De tal manera, no se tuvieron en cuenta resoluciones, cartas conjuntas, tuits o videoclips de 791 legisladores de 17 países latinoamericanos. Tampoco una carta de 644 parlamentarios de 25 naciones europeas que escribieron al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, para pedir la admisión de Taiwán.
Para el diputado costarricense Dragos Dolanescu y su homólogo dominicano Elías Wessin, quienes previamente habían demandado la inclusión de Taiwán en la OMS entre un grupo de legisladores de la región agrupados en el Formosa Club, el respaldo ofrecido a ese país por tantos gobiernos, líderes mundiales y organizaciones de diversa índole obedece a un “acto de justicia”.
“Taiwán ha ayudado a muchos pueblos, inclusive en Costa Rica contactaron a algunas organizaciones sociales y enviaron miles de mascarillas; por eso debemos estar muy agradecidos”, aseguró Dolanescu.
Por su parte, Wessin afirmó que “en mi país se cultiva y consume arroz gracias a la cooperación técnica y agronómica de Taiwán desde hace muchos años” y “hemos recibido muchas ayudas solidarias, sin esperar nada a cambio”.
Los parlamentarios firmantes de una declaración del Formosa Club, capítulo América Latina, asociación que aboga por la admisión de Taiwán en diferentes organismos internacionales, representan a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, la República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Por otro lado, Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario nacional del Directorio Democrático Cubano, una de las organizaciones con mayor número de exiliados de la isla caribeña en Estados Unidos, sostuvo que “el apoyo recibido por Taiwán demuestra un poder parlamentario sin precedentes”.
“Han logrado un ejército de parlamentarios, por una causa justa”, aseveró.
La OMS dijo que si bien la incorporación de Taiwán como miembro de ese organismo y su participación en la Asamblea Mundial de la Salud “sigue siendo una cuestión que incumbe a los Estados miembros”, esa organización “trabaja” con expertos sanitarios taiwaneses “para afrontar la pandemia”.
Estados Unidos, junto a otros países y organizaciones, ha conminado a la OMS para que “por lo menos” devuelva a Taiwán el estatus de observador que tenía hasta 2016.
Asimismo, la Asociación Mundial de Médicos, que representa a 10 millones de doctores, pidió a principios de noviembre en una carta que Taiwán sea admitido en la OMS.
Según ese gremio, es “cínico” y “contraproducente” que se siga excluyendo a Taiwán de las reuniones de la Asamblea de la OMS, teniendo en cuenta sus resultados en la lucha contra la pandemia de COVID-19, cuyas estadísticas registran menos de 600 casos de contagio y siete muertos.
De igual forma, 181 parlamentarios de 29 países africanos y 280 de Japón respaldan la solicitud de Taiwán, cuya presidenta, Tsai Ing-wen, aseguró que el deseo del mundo de que su país participe en la OMS es “innegable” tras el hecho de que “más de 1.000 parlamentarios de todo el mundo” han expresado su apoyo a esa nación del Oriente.
Añadió que Taiwán no detendrá sus esfuerzos por participar en la OMS para demostrar “que puede ayudar”.
El diputado Dolanescu acotó que “queda más que demostrado que Taiwán es un país que estuvo tan expuesto y cercano al punto cero, donde nació la COVID-19, y tuvo la capacidad de organizarse y hoy se pueden ver índices de pocos contagios y mucho menos muertes” por esa enfermedad.
Entretanto, el legislador Wessin apuntó que “la experiencia de Taiwán frente al coronavirus es vital en la OMS, principalmente para las naciones de Latinoamérica”.
Pekín se opone al ingreso de la República de China (Taiwán) a la entidad que vela por la salud a nivel global bajo el argumento de que la isla que se rige por estándares democráticos no es un “estado soberano”, sino una “provincia rebelde”, que será reunificada por la fuerza en caso de que sea necesario.