martes 24  de  marzo 2026
SEMANA SANTA

Procesión del Domingo de Ramos no se celebrará en Jerusalén por guerra contra Irán

La tradicional procesión del Domingo de Ramos en Jerusalén será sustituida por un momento de oración, en un lugar por determinar en la ciudad santa

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

JERUSALÉN. Por primera vez en varias décadas, la procesión que conmemora la llegada de Cristo a Jerusalén no se realizará en Tierra Santa debido a la guerra contra Irán.

En un comunicado el patriarca (cardenal) latino, Pierbattista Pizzaballa, encargado de los cultos en este importante sitio no solo para los católicos, sino para todos los cristianos del mundo, anunció que: "la tradicional procesión del Domingo de Ramos, que asciende a Jerusalén desde el Monte de los Olivos, queda cancelada. Será sustituida por un momento de oración por la ciudad de Jerusalén, en un lugar por determinar".

Desde que Israel y Estados Unidos comenzaran los bombardeos contra Irán, el pasado 28 de febrero, la Basílica del Santo Sepulcro permanece cerrada al igual que el resto de lugares santos, por lo que tampoco ha tenido lugar ninguna celebración de Cuaresma en Jerusalén.

Esto ha llevado a escenas inéditas, como el cierre de la icónica mezquita de Al-Aqsa durante la celebración del Ramadán, mes sagrado musulmán.

Cada Domingo de Ramos, miles de personas, peregrinos, palestinos cristianos y turistas ascienden con cánticos y ramas de olivo hasta el Monte de los Olivos, en ambiente festivo y con una gran presencia de policías israelíes.

Pizzaballa invitó a todos a unirse en oración en la víspera, el próximo sábado 28 de marzo. "Rezando el Rosario para implorar el don de la paz y la serenidad, especialmente para quienes sufren a causa del conflicto", añade el texto.

A su vez, la Misa Crismal —normalmente celebrada el Jueves Santo, este año previsto el próximo 2 de abril— ha sido pospuesta a una fecha por determinar, "tan pronto como la situación lo permita". Y puede que se celebre a puertas cerradas.

"Las restricciones impuestas por el conflicto y los acontecimientos de los últimos días no auguran una mejora inminente. En diálogo constante con las autoridades competentes, junto con las demás Iglesias cristianas, estamos evaluando cómo, de la manera que se acuerde, podemos celebrar el misterio central de nuestra salvación en el corazón de nuestras Iglesias", explica el cardenal.

El pasado 20 de marzo, un pedazo de tamaño considerable de un misil impactó —tras ser interceptado antes— sobre el tejado del Patriarcado Ortodoxo Griego en Jerusalén, colindante a la Basílica del Santo Sepulcro, sin causar víctimas.

"La dureza de este tiempo de guerra, que nos afecta a todos, hoy conlleva la carga adicional de no poder celebrar la Pascua juntos y con dignidad. Esta es una herida que se suma a las muchas otras infligidas por el conflicto. Pero no debemos dejarnos desanimar. Aunque no podamos reunirnos como quisiéramos, no abandonemos la oración", concluyó.

FUENTE: Con información de EFE y El Heraldo

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