MIAMI.- Condenar a una reportera a cárcel por informar es una práctica común en países totalitarios como China, pero si la información comprende el surgimiento de la pandemia de coronavirus, que ha provocado más de 1.8 millones de muertes en el mundo; la noticia merece más que atención.
La reportera Zhang Zhan, que es además abogada, fue condenada a cuatro años de cárcel por informar desde Wuhan, donde supuestamente surgió el virus; cuando el mundo miraba con preocupación y Gobierno chino negaba información.
La reportera fue declarada culpable de “buscar pelea y crear problemas”, un delito de definición legal ambigua y empleado a menudo por las autoridades chinas contra la disidencia.
De hecho, Zhang es lo que en China se conoce como periodista ciudadana, alguien que, por vocación, informa a través de redes sociales sin estar empleado por un medio de comunicación.
Desde Wuhan, la reportera, de 37 años, habló de “una rara enfermedad que las autoridades niegan” y documentó cómo miles de conciudadanos eran “confinados en lugares improvisados, apartados de su familia, sin dar la más mínima explicación”.
Desde allí también reportó el acoso contra los familiares de los enfermos que reclamaban una investigación, así como las detenciones de otros reporteros.
“El Gobierno ha gestionado esta ciudad por medio de intimidación y amenazas... Esa es la auténtica tragedia de este país”, se lamentó en el último de sus vídeos desde Wuhan.
El supuesto fiscal, según reportan varios medios de prensa, “solo leyó en alto la lista de (las presuntas) pruebas, sin mostrar parte de ellas. Zhang Zhan declaró que la expresión de los ciudadanos no debe ser censurada. Pero más allá de eso, básicamente no dijo palabra”.
Repulsa
Entretanto, Estados Unidos y a Unión Europea exigen a China que libere a la reportera por considerarlo un “atropello contra las libertades”.
"Instamos a liberarla inmediata e incondicionalmente", señaló el secretario de Estado, Mike Pompeo, del saliente presidente Donald Trump.
"El Partido Comunista Chino mostró nuevamente que hará todo lo que sea por silenciar a quien cuestione la línea oficial del partido, incluso en cruciales informaciones de salud pública", añadió el alto funcionario estadounidense que funge como canciller del país.
“El juicio apresurado, al que se negó el acceso a observadores extranjeros, muestra cuán temeroso es el Gobierno chino de los ciudadanos chinos que dicen la verdad”, añadió Pompeo, quien antes no ha ocultado su parecer acerca del papel del régimen chino en los orígenes de la pandemia.
Y agregó que la censura de Pekín contra Zhang es evidencia de cómo un "brote controlable se convirtió en una pandemia global mortal".
Verdaderamente, médicos que mencionaron entonces la aparición de un misterioso virus fueron interrogados por la policía e incluso fueron acusados de “propagar rumores”.
Por otra parte, la Unión Europea, desde Bruselas, pidió “la inmediata liberación” de la reportera
“Fuentes fidedignas señalan que Zhang ha sido sometida a torturas y malos tratos durante su detención y su estado de salud se ha deteriorado gravemente. Es fundamental que reciba la asistencia médica adecuada”, añadió el informe europeo, divulgado por el portavoz de política exterior, Peter Stano.