MIAMI.- La campaña para revisar la cooperación de la Unión Europea con Cuba llegó esta semana al centro político de Ucrania. Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), aprovechó su participación en una misión parlamentaria en Kiev para pedir que los recursos europeos destinados a la isla sean redirigidos a la defensa ucraniana.
El líder opositor cubano no limitó su intervención a reiterar las denuncias sobre cubanos reclutados por Rusia, un asunto documentado previamente por las autoridades de Kiev. Su exposición se concentró en lo que considera una contradicción: que Europa financie programas en Cuba, mientras La Habana mantiene una estrecha alianza política con Moscú.
Según la ARC, Gutiérrez-Boronat presentó el planteamiento ante el presidente del Parlamento ucraniano, Ruslan Stefanchuk; el viceprimer ministro para la Integración Europea y Euroatlántica, Vsevolod Chentsov, y funcionarios de Economía y Defensa.
“Eliminar el subsidio europeo a la dictadura” y dirigir esos fondos a Ucrania fue la petición central, al tiempo que Gutiérrez Boronat calificó la visita como “un éxito rotundo” porque, a su juicio, incorporó formalmente a la oposición cubana en un espacio de diplomacia parlamentaria europea.
Una discusión abierta en Bruselas
La propuesta aparece en medio de una disputa real dentro de las instituciones europeas. El Parlamento Europeo aprobó el 18 de junio, por 283 votos contra 199 y 85 abstenciones, una resolución que pide suspender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba si no se producen avances claros hacia una transición democrática. El texto también reclama sanciones contra funcionarios cubanos.
La resolución no detuvo automáticamente los programas vigentes. Poco más de un mes después, la Comisión Europea anunció otros 10 millones de euros en ayuda humanitaria para la población cubana, adicionales a cuatro millones aprobados al comenzar 2026 y a un refuerzo de dos millones concedido en abril.
Bruselas sostiene que esos recursos, en el papel, están dirigidos a alimentos, medicinas, agua potable y asistencia para grupos vulnerables, y que se canalizan exclusivamente mediante organizaciones asociadas que trabajan sobre el terreno.
En paralelo, la Unión Europea tiene reservados 125 millones de euros para cooperación con Cuba entre 2021 y 2027. Los proyectos se concentran en transición energética, biotecnología, modernización económica y apoyo al sector privado emergente.
La Comisión precisa que el dinero pasa por agencias de Naciones Unidas, organismos de países miembros y organizaciones no gubernamentales, no mediante transferencias generales al presupuesto cubano.
Una tribuna internacional
La relevancia política de la visita radica también en la plataforma escogida. United for Ukraine reúne a cerca de 400 parlamentarios y funcionarios de Europa, Estados Unidos, Canadá y otros países democráticos.
La Rada (Parlamento unicameral de Ucrania) confirmó que la delegación se reunió el 23 de agosto con Stefanchuk para abordar la defensa aérea, la seguridad energética, el ingreso de Ucrania a la Unión Europea y la creación de mecanismos para responsabilizar a Rusia por la invasión.
Al día siguiente, Chentsov recibió a legisladores de 21 países. La agenda incluyó la integración europea, las instituciones anticorrupción, la desinformación rusa, las amenazas híbridas y el aumento de la presión económica contra Moscú.
La ARC sostiene que la presencia de su secretario general en esas conversaciones constituye un “reconocimiento de representatividad” para la oposición cubana.
Gutiérrez-Boronat también pronunció un discurso en la plaza Maidán y asistió al Desayuno Nacional de Oración, que contó con la participación del presidente Volodímir Zelenski.
De denuncia a propuesta política
Durante las reuniones, el activista volvió a mencionar el reclutamiento de cubanos para combatir bajo mando ruso y acusó a La Habana de facilitarlo de manera encubierta. El régimen cubano niega esa participación y asegura que procesa a quienes incurren en mercenarismo.
Sin embargo, esta vez ese expediente sirvió de sustento para una petición más amplia. Gutiérrez-Boronat vinculó la política europea hacia Cuba con la seguridad continental y buscó trasladar al terreno de las decisiones una campaña que la ARC desarrolla desde hace años.
La novedad de la misión no estuvo en repetir una denuncia conocida, sino en buscar que esa acusación se traduzca en una medida concreta: revisar el destino de los fondos europeos y convertir la relación con Cuba en parte del debate sobre la defensa de Ucrania.