sábado 15  de  junio 2024
ACCIDENTE CREA DUDAS

Río Yangtsé: ¿un atractivo turístico que se hunde en la desconfianza?

El accidente ocurrido recientemente en el que naufragó una embarcación con 450 personas a bordo y los presuntos derrames de sustancias químicas ponen en riesgo el atractivo turístico del lugar

PEKIN.-EFE

Luego del accidente ocurrido este lunes en el río Yangtsé, en el centro de China, donde un barco con más de 450 personas a bordo naufragó y se han recuperado al menos cinco cadáveres, el atractivo del lugar se hace dudoso por la seguridad de las embarcaciones.

Autoridades de China temen que este naufragio se convierta en la peor tragedia de la historia reciente en esta gran arteria fluvial de China.

En varias oportunidades, el rio ha cobrado un color rojizo y un olor pestilente, según los habitantes del lugar. Los investigadores no han detectado con exactitud la causa del incidente, pero se sospecha que se debe a derrames ilegales.

En las cercanías del río se ubican una fábrica de celulosa, otra de producción de colorantes alimentarios y una empresa textil.

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Los cruceros turísticos como el que naufragó anoche en el río Yangtsé, el más largo de Asia, se han convertido en un viaje que muchos chinos sueñan con hacer alguna vez en su vida, aunque su popularidad se ha reducido en la última década, tras la inauguración de la Presa de las Tres Gargantas en 2008.

Aproximadamente la mitad de los 6.300 kilómetros de longitud de este río son navegables por barcos de gran calado, desde la ciudad central de Chongqing hasta su desembocadura en el Mar de China Oriental, y constituye una de las vías fluviales más concurridas del mundo: unos 50.000 barcos al año circulan por su curso medio.

La mayor parte de los barcos que navegan por esas aguas de color grisáceo son buques de carga, que llegan a transportar unos 800 millones de toneladas anuales, aunque también son populares los buques de pasajeros, con unos 60 millones de personas cada año.

El viajero por el Yangtsé suele ser un turista, ya que la travesía por el río no puede competir en tiempo ni en precio con el tren o el avión.

El precio de un viaje de dos días entre Chongqing y la Presa de las Tres Gargantas, el tour más habitual, suele rondar los 2.000 yuanes (unos 320 dólares, o 300 euros) en barcos convencionales con capacidad para unas 300 personas, aunque también hay cruceros de lujo y en lanchas rápidas.

El gran atractivo de estos cruceros es conocer las Tres Gargantas, la zona del curso medio del Yangtsé en la que el valle por el que discurre el río se estrecha y queda rodeado de verdes montañas, aunque la construcción de la presa homónima ha restado mucha espectacularidad a esas vistas.

El embalse, situado cerca de la ciudad de Yichang de la provincia de Hubei (la misma en la que ha ocurrido el naufragio), hizo subir el nivel del agua unos cien metros en la zona, lo que inundó reservas naturales y zonas pobladas, de las que un millón de personas tuvieron que ser realojadas.

Pese a ello, los cruceros continúan por el río que los chinos consideran, junto al Amarillo, el corazón de su civilización, aunque ahora los turistas suelen quedar más impresionados por la inmensidad del dique de la presa de Yichang que por los valles fluviales que el río ya no serpentea.

Lo normal es que los cruceros por el Yangtsé sólo recorran el tramo entre Chongqing y la presa de las Tres Gargantas, pero es posible continuar hasta el mar (los buques pueden pasar el desnivel de la presa mediante un sistema de esclusas similar al del Canal de Panamá).

El viaje puede durar entre siete u ocho días, cuando el barco va en la misma dirección que el caudal, hacia el mar, y algo más si va en dirección contraria, como el buque que hoy naufragó.

Esporádicas colisiones en el r()((o se reportan cada año -más en caso de buques de carga que de pasajeros-, por lo que los cruceros suelen cumplir estrictas normativas de seguridad, que incluyen provisiones de chalecos y botes salvavidas o límites estrictos en el número de ocupantes.

"Me sentí segura al viajar en el barco, porque el río en general es tranquilo", contó a Efe Lin Rong, una jubilada de 61 años que recientemente hizo uno de estoscruceros.

"Parece que esta vez el barco ha tenido la mala suerte de sufrir un ciclón", comentó Lin, quien señaló que se sintió más segura en esa travesía que en las que ha hecho por mar.

Río Yangtsé, en el centro de China (Cortesía)

El río se ha vuelto rojo por presunto derrames de sustancias químicas (Cortesía)

 

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