Como una forma de aviso a los navegantes, tan necesarios en todas las épocas cuando hay aguas turbulentas, vientos agresivos y engañosos y tormentas ocultas y agazapadas, en estos momentos y en la región latinoamericana, dados los acontecimientos que se frenan y se precipitan día a día, es preciso un muy claro aviso a los lectores.

A saber: ¡cuidado¡, la víctima que se repite en todos lados: Venezuela, Brasil, Bolivia, Argentina, Chile, Nicaragua, El salvador, Colombia, Uruguay, Cuba, es la verdad, es la información que se recibe, se difunde y se repite. Quizás el título debería haber sido “Aviso a los lectores y a periodistas” o “¡Cuidado¡, las redes están desatadas”.

Te puede interesar

Nada se puede adelantar sobre Bolivia. La tensión no cede. Hoy la mejor y más suave transacción sería ir al balotaje entre Evo y Mesa. Que los expertos de la OEA no demoren la auditoría y aconsejen esa doble vuelta. Las otras alternativas es que Evo resista a lo Maduro en Venezuela, a lo Ortega en Nicaragua o a lo Asad en Siria ( el mal ejemplo), con todo lo que ello conlleva, o que la presión “de la calle” obligue a Evo a renunciar, lo que parece muy difícil y también tiene implicaciones de todo tipo, imprevisibles.

En Chile, igual confusión. El presidente Piñera no da pie en bola en sus esfuerzos por aplacar a los ”revoltosos”. Dice que no va a renunciar. ¿También tomará la vía de la resistencia desde el poder, como Asad, Maduro y Ortega?

¿Qué es lo que pasa en Brasil? Hay como un sesgo sobre cómo le va a Bolsonaro, verdaderamente. Hay desencuentros entre los titulares y las informaciones y los hechos. La saga de la prisión de Lula enturbia y contamina. Desde hace más de un año y medio se daba como inminente lo que ha sucedido hace apenas unas horas, la libertad del expresidente, especie de Muro de Berlín caído, para, –quedándonos cortos– la izquierda latinoamericana. Está previsto por las normas legales brasileñas.

¿Y sobre lo que pasará en Argentina tras la asunción del kirchnerismo con Alberto Fernández al frente? Según la declaraciones de éste, parecería que le va a declarar la guerra al Brasil, al FMI, a los ingleses –con motivo de las Islas Malvinas– y a la propia UE, ya con un preacuerdo con el Mercosur al que podría hacer naufragar. Saluda a Evo, parece que solo hacia ese lado se dirige su solidaridad. Visto de afuera, como que tendría la intención de abroquelarse, de recurrir al instrumento del Gran Hermano imaginado o anticipado por Orwell en “1984”, de estar en una continua guerra con enemigos externos. De apelar al nacionalismo de los argentinos y unirlos a todos en una resistencia ante los ataques que vienen desde afuera. Puede ser solo una ilusión óptica y hasta loca. Ninguna información periodística más turbulenta –vientos cruzados y encontrados– que la que se emite desde Argentina. ”La brecha”, la división de la sociedad argentina de que se habla, en más patente en el periodismo –empresas y profesionales– que en ningún otro sector de la sociedad. En consecuencia, la víctima es la información.

La Sociedad Interamericana de Prensa ( SIP), no descansa y hace sonar las alarmas en Chile, en Bolivia, en Brasil, en Argentina y desde hace más, en Nicaragua y Venezuela; ya desde mediados del siglo pasado habían sonado en Cuba. Los ataques a los medios y a los periodistas se multiplican. Es difícil encontrar a lo largo de la historia tantas amenazas y tantos obstáculos a la tarea periodística como en estos días; de todo tipo y con tantos y diferentes orígenes, lo que hace aún más dura y difícil la lucha en defensa de la libertad de prensa y por la libertad de expresión y por el derecho de los ciudadanos a estar informados.

La alarma es total. Hay un riesgo cierto de contaminación y de contagio de los propios medios y periodistas, que los lleva a ser ellos noticia o a ocuparse en recoger solo sus noticias. Siempre ha habido huracanes y grandes aguaceros, pero tan continuos e inesperados, tal si fueran terremotos, como hasta ahora, es difícil encontrar. Aquello de dar toda la información, tal cual se recoge, con el afán y el esfuerzo puestos en acercarse lo más posible a la verdad, como que afloja y amaina.

Hay que estar atentos, cada vez más alertas, periodistas y gentes.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con la visita de Estado de los reyes de España a Cuba?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas