Durante esta época del año, padres y alumnos comienzan a pensar que se acercan los exámenes. Es esencial hablar con los hijos sobre la importancia de una buena preparación para tener éxito. Los padres pueden guiar a sus hijos y a la vez deben ayudarlos a evitar el nerviosismo y la ansiedad que podrían causar los exámenes. El estrés, la tensión y el nerviosismo no conducen a una buena concentración ni a buenos resultados.
Los padres nunca deben esperar hasta el último momento para la preparación. Esta comienza desde el principio del curso. Deben familiarizarse con las expectativas de lo que el niño debe lograr en las distintas asignaturas para su nivel de grado. Al conocer las expectativas y mantenerse al tanto de la instrucción semanal, pueden dar seguimiento en el hogar. El seguimiento semanal requiere que se comuniquen con sus hijos y maestros sobre las tareas y los resultados de las pruebas semanales, siempre buscando ayuda en cómo mejorar las destrezas necesarias para un buen rendimiento. Recuerde que la asistencia a la escuela es necesaria. Las ausencias causan que el estudiante pierda la materia presentada y la continuidad del currículo e instrucción.
Una cita con el maestro siempre es productiva. Pregunte al profesor sobre las fortalezas y debilidades del niño en la lectura, matemáticas, escritura y ciencias. Haga preguntas sobre el examen, ¿Qué se examina? ¿Cuál es el examen? Existen programas de práctica según el nivel del grado, que los alumnos pueden utilizar desde sus hogares con el uso de la tecnología. También hay muchos recursos para padres en el portal electrónico de las escuelas públicas. Si su hijo recibe educación especial, pregunte sobre las modificaciones o acomodación según sus necesidades.
Un lugar en el hogar donde el niño pueda estudiar y hacer sus tareas sin distracciones es necesario. Mucho antes de los exámenes, los padres deben de motivar a sus hijos, asegurarles que tienen confianza en ellos y que van a tener éxito. Los consejos de los padres, les servirán a los hijos cuando estén tomando el examen. Siempre es bueno recordarles que si no entienden algo durante el curso, deben de pedirle a su maestro que les explique para evitar la frustración con lo desconocido cuando llegue el momento de la prueba.
El día antes del examen debe asegurarse que su hijo duerma ocho horas. Puede sugerirle técnicas de relajación durante las pruebas, tales como respirar profundamente y mantenerse calmado. Antes de dormir, pueden escuchar música relajante. Recuérdele la importancia de leer todas las instrucciones en el examen y no perder mucho tiempo en las preguntas que no saben, estas las pueden dejar para el final.
El día de la prueba prepare un buen desayuno. El alumno debe tener todos los materiales necesarios. Pregunte al maestro sobre las expectativas durante las pruebas. Salgan de casa temprano, con suficiente tiempo, para evitar el apuro y el estrés. Recuérdele mantener un pensamiento positivo y siempre decirle: “Tú si puedes”. Buena suerte.