MIAMI -- La última aparición pública de la que se tenga conocimiento de María Gabriela Chávez, la hija del difunto gobernante Hugo Chávez, fue el 30 de abril, cuando acompañó en una especie de caravana, en un acto de apoyo al interinato.
La hija predilecta del fallecido Hugo Chávez, ha acompañado al gobierno interino en actos de apoyo
MIAMI -- La última aparición pública de la que se tenga conocimiento de María Gabriela Chávez, la hija del difunto gobernante Hugo Chávez, fue el 30 de abril, cuando acompañó en una especie de caravana, en un acto de apoyo al interinato.
Recorrió algunas calles de Caracas, montada en un camión junto a Delcy Rodríguez, presidenta encargada, Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y presidente de la Asamblea Nacional, y Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, entre otros.
El acto fue para pedir una “Venezuela sin bloqueo y libre de sanciones”.
Sin embargo, esa aparición, de acuerdo con algunos analistas consultados, que se reservan la identidad, pudiera ser más bien un globo de ensayo para medir la popularidad de la hija favorita del difunto Chávez, a quien llamaba “heroína”.
El chavismo en su pretensión de perpetuarse en el poder podría estar buscando alternativas para una eventual sustituta de Delcy Rodríguez en la presidencia de la república en el país suramericano, dados los altos índices de rechazo que tiene la interina.
Apelaría a una estrategia sentimental del legado de Chávez.
María Gabriela Chávez ha sido mencionada en varios casos de lavado de dinero y de hechos de corrupción, pero las pocas investigaciones que se abrieron en Venezuela no llegaron a nada.
Uno de los casos en los cuales fue mencionada tiene que ver con el entramado de corrupción cuyo principal responsable fue Alejandro Andrade, extesorero de la nación.
En 2018, la entonces fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, la acusó de ser parte de esa red delictiva. Y en el Ministerio Público se abrieron dos investigaciones. La de lavado de dinero quedó registrada en el expediente MP 4391762016. También fue acusado su pareja de la época, el abogado Roberto Leyba.
De lo que se tiene información es que el caso se fue diluyendo y en 2021, al parecer, la causa fue cerrada.
Andrade se encuentra detenido y fue sentenciado a diez años de cárcel en Estados Unidos, donde se declaró culpable de lavado de dinero y sus lujosas propiedades confiscadas fueron rematadas.
El daño patrimonial fue de más de 1.200 millones de dólares desviados de PDVSA, la industria petrolera nacional.
Otro caso en el cual salió a relucir su nombre fue en 2014, cuando los diputados opositores Abelardo Díaz y Homero Ruiz denunciaron que María Gabriela estuvo involucrada en un contrato irregular de Venezuela con la empresa argentina Bioart S.A. que consistió en la compra con sobreprecio de arroz y maíz blanco por 15,5 millones de dólares en el marco del convenio agroalimentario entre Venezuela y Argentina.
En octubre de 2013, el sector económico arrocero de Argentina denunció la presencia de una nueva empresa llamada Bioart S.A., que comercializaba granos al país caribeño luego de firmado en mayo de 2013 un convenio bilateral entre los dos países “libre de intermediarios”.
Fue la única empresa en recibir los permisos para exportar ese grano a Venezuela que logró hacer dos embarques de 10.247 toneladas y otro de 27.500 toneladas de arroz con cáscara, el 16 de junio, salieron del puerto de San Pedro, por valor de 16.678.750 dólares, que fueron vendidos en Venezuela en 23 millones, con un sobreprecio del 40%, actuando como intermediario en el negocio; a cambio, vendían silos, maquinaria y repuestos que no producían (revendían).
Bioart S.A. exportó a Venezuela 39.000 toneladas de arroz y 28.000 toneladas de maíz blanco a precios 30% por encima del precio promedio mundial. La empresa estaba conectada con Julio De Vido, un exministro de la era Kirchner (actualmente detenido en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, en Argentina por corrupción y tráfico de influencias), quien hizo numerosos negocios cuestionables con Venezuela.
Según la denuncia, el contrato fue firmado después de que los directivos de la firma argentina se reunieron en Caracas con María Gabriela Chávez.
Mientras en Argentina en 2017 la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) abrió una investigación, los fiscales Gabriel Pérez Barbera y Laura Roteta, denunciaron que Bioart S.A., exportó arroz con cáscara por US$606,5 la tonelada, un valor muy por encima del precio internacional casi al doble, fue descubierto las sospechas a través de la Unidad de Información Financiera (UIF) al observar que la empresa presentó seis reportes de operación sospechosa (ROS) referente a compras de propiedades, vehículos entre 2013 y 2015.
Bioart S.A. le vendió a Venezuela, haciendo uso de operaciones bilaterales, aceite de soja, leche en polvo y maíz por un valor aproximado de US$145 millones. Denuncias hechas por directivos de la Federación Nacional de Entidades Arroceras (Fedenar) enfriaron las investigaciones luego de que Cristina Kirchner recuperó la vicepresidencia de Argentina en 2019, principal artífice del convenio bilateral con Venezuela.
En 2014, el entonces gobernante venezolano Nicolás Maduro designó a María Gabriela como "representante alterna" ante la ONU.
El abogado Leyba, expareja de María Gabriela, abrió en esa época una cuenta en una entidad bancaria en Miami: Mercantil Commercebank, que manejaba depósitos y transferencias de varios millones de dólares, que fue cancelada en 2016 por inconsistencias y sospechas de lavado de dinero producto de la corrupción al ser parte de una investigación a la cual Leyba no supo responder.
Al inicio declaró tener un sueldo anual de 300,000 dólares e ingresos anuales por comisiones de 800,000 dólares. Recibió varias comisiones de un banco de Chipre. Los depósitos provenían del pago de “comisiones” por la compra de la embarcación MV Speed Runner.
Otras por servicios de "asesoría" por la compra de un ferry a la Naviera Paraguaná C.A. que sobrefacturó en 11,6 millones de dólares cuando en realidad su valor era de 5 millones.
Fue en su temporada en Estados Unidos cuando María Gabriela públicamente mostró su modo de vida con opulencia. Vivió en los sectores más exclusivos de Nueva York, así como derrochaba dinero en compras en las tiendas de grandes marcas de diseñadores famosos y hasta compraba galletas gourmet para sus mascotas.
La fama y ostentación que exhibía eran superiores a las de la realeza europea. En 2019 hubo protestas de venezolanos que pedían la deportación de la hija favorita de Chávez, quien justificó su riqueza personal, para esa época, en más de 4 mil millones de dólares, alegando que la hizo vendiendo cosméticos y otros productos de la marca Avon.
Luego de su salida de EEUU, María Gabriela ha tenido una vida de bajo perfil.
FUENTE: Con información de redes sociales