Por Rafael Bayed M

A medida que se van profundizando los estudios del comportamiento político y social en que viven algunos sectores de la humanidad, encontramos que existe todo un engranaje, para el establecimiento de influencias de acción. Cuando Fidel Castro decía, habrá una tercera guerra mundial, no lo hacía por adivino o vaticinador, era porque le constaba, Cuba entrenaba terroristas, mercenarios para distintas actuaciones en diferentes partes del mundo, aprovechaba la convulsión geopolítica, como resultado de la guerra fría, y la existencia de gobiernos inestables por la falta de culturización de los pueblos, para desestabilizar.

Para finales de los 90, habían entrenado agentes de cualquier índole, es decir el régimen de La Habana, un peligro para la humanidad.

La estrategia para la dominación política de países afectos: tomar posiciones claves de las fuerzas armadas, control de los planes sociales y manejo de los medios; descabezar las organizaciones económicas, sociales y culturales, descalificar a los conductores religiosos, que hicieran oposición al régimen. Lograr la captación de cooperantes y complacientes, que puedan servir de ventana de oxigenación al régimen.

En los países democráticos, promover la violencia y protesta por cualquier razón, secuestrar el concepto de derechos humanos, y convertirse en defensores de cualquier actividad agresiva contra la sociedad, con el pretexto de la defensa de derechos fundamentales, es su objetivo.

No es novedoso ni secreto las forma en que el régimen de los Castro actúan dentro de las diferentes confrontaciones en casi todo el mundo, sin excepción, cómplice de estas intromisiones que solo quieren establecer regímenes totalitarios. Cada vez que participan de cualquier forma algo se llevan a Cuba, además de los cadáveres de sus milicianos, en la isla, ese tema es tabú, nadie quiere hablar sobre sus hijos muertos por la “revolución”.

Esa gran equivocación de occidente, dejar que Rusia con el pretexto de proteger al régimen de los tiranos habaneros, cuando lo de los misiles, era una bufonada, de un campesino patán como Nikita Sergeyevich Khrushchev, que quería ampliar los espectros de la guerra fría, hoy la humanidad la paga cara, esa debilidad por creer los delincuentes criminales Castro y el Che Guevara eran los Robín Hood de la modernidad, idealistas fatuos algunos otros anarquistas genéticos.

No creamos, pero en las grandes potencias también llegan estúpidos sin ninguna capacidad a dirigir esos países. Conocimos algunos.

La palabra que ayer se doraba para encubrir la verdad, hoy es una mentira descarada que no solo los diplomáticos la usan en sus quehaceres, sino también los mandatarios abiertamente.

Está demostrado que todo régimen socialista o comunista -estatista- conduce a la anarquizacion de la sociedad, para eliminar la clase media.

@BayedRafael

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