En América Latina y el Caribe, la desigualdad de género no deja de afectar el crecimiento económico por la falta de reconocimiento y equidad en el trato que se da a mujeres y hombres en el ámbito educativo y laboral, entre otros.
En América Latina y el Caribe, la desigualdad de género no deja de afectar el crecimiento económico por la falta de reconocimiento y equidad en el trato que se da a mujeres y hombres en el ámbito educativo y laboral, entre otros.
El dato es citado en un informe del Foro Económico Mundial, tras medir los avances que se hacen en el planeta para cerrar la brecha entre ambos sexos. La investigación midió los avances en materia de igualdad en cuatro áreas: logros educativos, salud y supervivencia, oportunidades económicas y empoderamiento político. Aunque el esfuerzo por cerrar la brecha es hoy el más alto desde 2008 (59%), el documento refleja un freno importante.
El reporte del FEM llamó particularmente mi atención al ver que, de América Latina y el Caribe, el único país que figura entre los primeros diez es Nicaragua, y es la quinta ocasión que entra a la lista. ¿Qué hace Nicaragua que el resto de los países de la región pasan por alto? Según el informe ha cerrado por completo la brecha en lo referente a educación, salud e indice de supervivencia y ocupa el cuarto puesto mundial en empoderamiento político.
Nicaragua está por encima de economías mucho más fuertes de América Latina y el Caribe se ubican por lo menos por debajo del lugar 30 con Argentina (33), México (66), Chile (70) y Brasil (79). Y atención, aunque la región es la tercera que con la brecha más cerrada (70%) para llegar a la igualdad de género tardaremos unos 60 años.
Sin entrar en detalles sobre el desperdicio de talento de miembros de la Generación “X” y hasta los “Baby Boomers”, - quienes por su experiencia resultan “mas caros a las empresas”-, la brecha también la integran los jóvenes. En ALC casi 30 millones de ellos no estudian, no trabajan y no reciben capacitación. ¡Vaya millonaria pérdida para las economías! Porque ni hay jóvenes adecuadamente capacitados ni mayores que por lo menos los ayuden a perfilar sus carreras profesionales.
Estados Unidos no sale tan bien librado. En comparación con el reporte del año pasado, aparece en la lista en el puesto 45, tras una caída de 17 lugares.
“Los responsables de la formulación de políticas públicas deben recolectar información y evaluar los programas para jóvenes a fin de diseñar políticas públicas que tengan en cuenta la actual transformación tecnológica, política y social que está cambiando el mundo del trabajo y las ciudades en las que vivirán los jóvenes. En el 2050, 9 de cada 10 jóvenes en ALC vivirán en ciudades. Al mismo tiempo, estas inversiones deberán programarse con un marco fiscal creíble y sostenible”, dijo Enrique García, Presidente Ejecutivo del CAF.
“Estas previsiones no deben interpretarse como conclusiones ineludibles. Por el contrario, reflejan el estado actual de progreso y sirven como llamada de atención para los legisladores y otras partes interesadas, con el fin de que redoblen sus esfuerzos para acelerar la igualdad de género», afirma Saadia Zahidi, directora de Empleo e Iniciativas de Género y miembro del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial.
No sé si es complejo, ignorancia o simplemente la gana de mantener la idea de que son los varones los mas capacitados para manejar el mundo mientras nosotras nos dedicamos a tener y criar “futuros ciudadanos”, como decía Rousseau. Compartir las responsabilidades sociales -incluida la educación y las oportunidades- generaría por consecuencia una base social más armónica y creo que hasta ciudadanos más felices.
Por experiencia personal puedo decirle que mi papá me enseñó a ponerle aceite al auto y cambiar un neumático y que eso no me hizo ser menos femenina y que yo, a mi hijo le enseño a lavar ropa y cocinar y no por eso han dejado de gustarle los Transformes ni los carritos.
