jueves 30  de  julio 2026

Diez años después, sin justicia y sin verdad

La justicia boliviana es sólo parte del aparato represivo del Gobierno y 10 años después Bolivia vive una de las dictaduras del siglo XXI

El 17 de octubre se cumplieron 10 años del derrocamiento ndel presidente nboliviano Gonzalo nSánchez de Lozada, forzado na renunciar por lo nque en su momento se npresentó como una revuelta npopular"contra nla intención" del Gobierno nde exportar gas na México y EEUU por npuertos chilenos. n

Estos luctuosos sucesos nse llamaron las jornadas nde octubre, la guerra del ngas, octubre negro. Costaron nla vida a más de 60 bolivianos y centenares nde heridos terminaron nllevando a la presidencia nal dirigente cocalero Evo nMorales. n

Los ganadores comenzaron nla persecución de los ncaídos con el discurso de nhacer justicia. Hoy, por nconfesión de los propios npromotores de la violencia, nse evidencia que fue nconspiración y sedición nimpulsadas desde el naciente nproyecto del Socialismo ndel siglo XXI. n

Carlos D. Mesa con su ntraición posibilitó el éxito nde la conspiración. Cumpliendo npúblicamente ncon sus cómplices dictó ndecretos de amnistía nperdonando a todos los npromotores de los hechos nviolentos y aclarando que nla amnistía no alcanzaba na los miembros del Gobierno nni de las fuerzas narmadas.

Bajo amnistía, nEvo Morales inició juicio nde responsabilidades ncontra el depuesto presidente nSánchez de Lozada, nsu gabinete de ministros ny el alto mando militar. nLa comisión de fiscales nencargada de la investigación ndesestimó el proceso npor falta de materia njusticiable y porque no lo npodía hacerla sin investigar na los promotores que nhabían recibido amnistía. nMesa destituyó a los fiscales. nEl Congreso Nacional nrechazó la autorización nde acusación para juicio nde responsabilidades y la denuncia no logró los nvotos necesarios.

Mesa y nMorales presionaron a los ncongresistas hasta que repitiendo nvotación decretaron nacusación, legalmente nnula porque la primera nvotación decide el asunto y nno admite otra votación. n

Iniciado el juicio, miembros nde la Corte Suprema nde Justicia fueron sistemáticamente nobligados na renunciar, destituidos, nenjuiciados y finalmente cesados de sus funciones nhasta que Evo Morales npuso sus jueces con los nque continúa persiguiendo na Sánchez de Lozada y sus nministros, haciendo pedidos nde extradición. Ha nsentenciado a los cinco generales nmiembros del Alto nMando Militar de 2003, ncon quienes ha engrosado nla lista de presos políticos nque hay en Bolivia. n

Este juicio fue sólo el nprimero de centenas de ncausas que Evo Morales ny su Gobierno llevan adelante nconvirtiendo a Bolivia nen el tercer país de las nAméricas, luego de Cuba ny Venezuela, con la mayor ncantidad de perseguidos, npresos y exiliados políticos. nLuego vendrían las ncausas también iniciadas no instruidas por Morales ncontra los gobernadores de nChuquisaca, Cochabamba, nPando, Beni, Tarija y Santa nCruz; contra dirigentes ncívicos y empresarios; contra nempresarios privados nnacionales y extranjeros; ncontra dirigentes campesinos, nindígenas, militares, njueces, autoridades constitucionalmente nelegidas npara destituirlas o justificar nsu ilegal destitución ncomo el Contralor General, nel Presidente del Banco nCentral, el Presidente del nServicio de Caminos e incluso nsenadores y diputados nen funciones. n

En todos los procesos se nviolan la presunción de ninocencia, el debido proceso, nel principio de juez nimparcial, la irretroactividad nde la ley, la igualdad nde las partes y otros derechos nhumanos. La justicia nboliviana es sólo parte del naparato represivo del Gobierno ny 10 años después nBolivia vive una de las dictaduras ndel siglo XXI, sin njusticia y sin verdad. 

El autor es director del Interamerican Institute for Democracy. 

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