Los ecuatorianos residentes en el exterior acudieron en buen número a votar este domingo 2 de abril en la segunda vuelta de comicios presidenciales de su país.
Los ecuatorianos residentes en el exterior acudieron en buen número a votar este domingo 2 de abril en la segunda vuelta de comicios presidenciales de su país.
El acto democrático, amparado en los derechos que concede la Constitución ecuatoriana a todos sus ciudadanos, es una de las prerrogativas que los diez años de un Gobierno identificado con la corriente del llamado socialismo del siglo XXI no pudo arrancarles.
Sin embargo, los intentos por sabotear la marcha natural del proceso y vender la imagen de que los nacionales de ese país radicados en el extranjero intentaban dañar la transparencia de las elecciones se hizo palpable, al menos así lo demostró el representante de la sede consular del Gobierno de Ecuador en Miami.
Según lo pudo presenciar DIARIO LAS AMÉRICAS, el cónsul ecuatoriano, Eduardo Rivadeneira Baquerizo, se hizo presente en el recinto de Miami Dade College de Kendall a donde se habilitaron las mesas de votación en Miami, y fue protagonista de más de un altercado que dejó muy mal parada su figura como representante de un Gobierno.
Como consecuencia de su actitud, en la que según quedó captado en videos, hubo desde intento de desestabilizar la composición de las mesas de votación, hasta agresiones físicas y engaño a las fuerzas del orden público para buscar respaldo a su favor, el inicio de la jornada electoral en el sur de la Florida se retrasó alrededor de una hora y media.
Al cierre de la jornada electoral en Ecuador, los resultados preliminares del conteo de votos, según la encuestadora Cedatos, el candidato opositor Guillermo Lasso le llevaba ventaja al representante del partido oficialista Lenin Moreno.
La misma tendencia y con mayor ventaja para Lasso se registró en Miami tras el conteo de votos efectuado después del cierre del colegio electoral habilitado en Kendall. Según los votantes inscritos que ejercieron el sufragio, el representante de la Alianza SUMA-CREO aventajaba a su contrincante con un 57.9% frente al 17.39% de la oficialista Alianza PAIS.
No obstante, tras una década de correismo, donde la mayoría de las libertades de los ecuatorianos se vieron afectadas, el resultado electoral anunciado al final de este domingo dista de las expectativas de quienes esperaban un resultado cercano a lo consideran que desea ese pueblo.
El cambio que añoran y que les ha sido prometido con un nuevo de Gobierno, queda en manos de quienes tomen las riendas del poder después de estos reñidos comicios.
