En la década de 1950, se presentaba en Cuba el conocido intérprete boricua Daniel Santos, quien estuvo contratado en el programa u201cBodas de Plata con Partagás u201d, de la RHC Cadena Azul, emisora de radio propiedad de Amado Trinidad, por donde desfilaban los mejores artistas de la época. n
En aquel entonces, una de las grandes interpretaciones de Daniel Santos junto a la Sonora matancera, fue la pieza de Pablo Cairo u201cEl tíbiri tábara u201d. Precisamente, durante sus apariciones en público, Santos relataba que caminando por el paseo del Prado y la calle Neptuno había escuchado que dos cubanos se saludaban de la siguiente manera: u2014 u00bfY qué, mi socio? u2014Pues, yo aquí, en el tíbiri. u2014 u00bfY tú, mi hermano! u2014Pues, yo aquí, en el tábara. n
Se dice que esta expresión, calificada por el cantante puertorriqueño como un u201cdichito del ambiente popular u201d, es muy criolla, con lo cual descartan que haya sido heredada de España. n
Muchas son las versiones acerca del origen de tan singular refrán. Hay quienes afirman que era u201cuna media rueda, con un asiento en cada extremo, la cual subía y bajaba casi hasta dar la vuelta, para producir la deliciosa y sobrecogedora sensación del inminente giro completo u201d. n
Otros comentan que el dicho se lo debemos al actor y comediante cubano-mexicano Jorge Zamora Montalvo, u201cZamorita u201d, también compositor y bailarín, quien hacía una caracterización de un costeño con acento acapulqueño y melena china. n
Así mismo, algunos hablan de u201cuna fiesta popular o tocada u201d, que recibe el nombre de tíbiri.
nY fíjense que no encontré definición alguna de la Real Academia Española sobre estos términos. Entonces, la busqué en el habla popular, donde se dice que significa: u201cEstar en la luna de Valencia, o en Belén con los pastores u201d, o como decía nuestra Celia Cruz: u201cMuerta de risa y merendando u201d. n
nAbdicar n
u2018Ceder un monarca la soberanía sobre su reino u2019 y u2018renunciar a algo inmaterial que se tiene como propio u2019, según se puede leer en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD). n
Además, el DPD aclara que como transitivo se construye sin preposición (abdicar el trono o abdicar la Corona), y cuando funciona como intransitivo, le sigue un complemento introducido por de, no por a, ( abdicar del trono, no abdicar al trono). Por otra parte, cuando se menciona al nuevo monarca, el verbo va seguido deen o en favor de: El rey Juan Carlos abdica en favor del príncipe Felipe. n
Este verbo viene del latín abdic u0101re, y en el Diccionario general etimológico de la lengua española, aparece lo siguiente: ab-, u2018separación u2019, y dic u0101re, u2018dedicar, hacer un voto u2019. n
Quizá, la abdicación más famosa en la historia contemporánea sea la del rey Eduardo VIII del Reino Unido, quien en 1936 abdicó del trono británico para poder casarse con Wallis Simpson, una norteamericana divorciada dos veces. n
Amigos, y como yo no abdicaré de mi tarea de escribir esta columna semanal, nos volveremos a encontrar aquí el próximo sábado.