Llamaba el nefasto tropero que saqueó y ensangrentó Venezuela “Candelitas” a las protestas populares que por años vimos en ciudades y pueblos de nuestra geografía… “Candelita” fue para este farsante sin escrúpulos aquel grito enardecido de las mujeres venezolanas cuando él pretendió por primera vez imponer la ideología comunista en escuelas públicas y privadas y convertir a nuestros niños en infelices pioneros de la esclavitud roja. Fue “Candelita” hace ya más de quince años la actitud valerosa de esas madres que parieron hijos para la libertad y la dignidad y no para adorar tiranos con disfraces de mesías que a cambio de mendrugos liquidan la condición de ciudadanos. Han pasado más de quince años cuando las calles de Caracas retumbaron con aquel clamor hermoso y valeroso que le decía rotundo: ¡Con mis hijos no te metas Hugo Chávez! y esa “Candelita” fue el fogón donde se cocinaron sueños y bravura y se preservó esta juventud maravillosa que siempre ha estado en la primera línea de lucha contra la franquicia de la tiranía cubana.

Y esas "Candelitas" que estos hampones empoderados así llamaron y llaman peyorativamente, se vuelven a prender y como brotes de vida que salen en montes y sabanas, en jardines y plazas vivifican nuestros anhelos de libertad.

Y no perdamos el norte porque justo ahora debemos ser un bloque monolítico, tenaz, unido en un solo propósito que no es otro que derrotar esta narcotiranía... Después, cuando seamos libres, competimos... Elegiremos y volveremos al sano ejercicio de la crítica constructiva, la pluralidad y la voluntad individual.

Como todos conocen de mi vehemencia, de mi radicalismo, de mi firmeza ideológica y mi asco a la claudicación, a lo “Políticamente correcto”, a la negociación con canallas, les digo que hoy debemos posponer divisiones, grupos divergentes y coincidir unidos en que ya no se puede seguir postergando el entrompar con bríos a este régimen excremencial que nos humilla, que nos oprime, que nos ridiculiza. Después con seguridad contaremos con tiempo y libertad para dirimir diferencias.

Por todo, cuando veo a nuestro diputados con brazos enyesados, con cabezas suturadas, con signos inequívocos de golpiza y me pregunto ¿Es esto democracia? me doy cuenta que unidos, en el mismo frente libertario, junto a María Corina Machado, Lilian Tintori, Mitzi Capriles de Ledezma, Patricia de Ceballos, la recta y valiente Conferencia Episcopal Venezolana, los empresarios honestos que los hay –gracias a Dios- a montones, los temerarios jóvenes venezolanos dispuestos siempre a arriesgar sus vidas por garantizarle a Venezuela un futuro de democracia y dignidad, las gloriosas universidades sin motes perversos de “Chavistas y bolivarianas” pero con la condición más que probada de ser las que vencen las sombras e iluminan el entendimiento, cuando veo a nuestros ciudadanos sin distingo de edad, como robles frente a la opresión, frente a la degradación de unos militares deshonestos que se le inclinan al invasor cubano, pero muelen a palos a un joven músico, los mismos que se reparten las comisiones que se generan del saqueo de la nación pero ejercitan su enclenque hombría contra la cabeza de un hombre digno, ejemplar, valiente llamado Eduardo Guinand quien a sus 80 años nos enseña que ni la decencia ni el valor envejecen; cuando un niño de 12 años le dice a su mamá que tiene miedo de que salga a protestar y ella le dice: ¡Salgo por ti! para que nunca más sientas miedo. Cuando me duele el alma y la piel por Jairo Ortiz, joven poeta y libertario asesinado por un esbirro chavista. Cuando el aire trae fragancias de pundonor ¡Unidad! es el grito.

Huele a rebelión justa, necesaria y con ese aire en Venezuela lleno de aromas que molestan a los déspotas no podemos desunirnos ni olvidar que los tiranos Castro escogieron a Nicolás Maduro porque era el más dúctil a sus planes, pero lo tuvieron que convertir en autócrata sanguinario y ya no tiene posibilidades de fingir democracia y por eso, por la calle del medio se muestra como el abusivo represor y asesino que con el discursito de la "derecha imperialista" él y su cuerda de malandros en el Poder desde hace más de 18 años siguen saqueando y ensangrentando Venezuela que pide justicia y garantía de futuro.

Porque el talismán es la ¡Unidad! la reclamamos, y con ella, con la "Candelita" que estos hampones empoderados siguen descalificando y con nuestros anhelos de libertad prendamos el voraz incendio que emancipe a los ciudadanos que hemos nacido para ser libres.

ebruzual@gmail.com / @eleonorabruzual

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