¿Desde cuándo se han visto tantos embarazos en muchachas tan jóvenes? Lo que estamos viviendo en estos tiempos, es una gran epidemia de jóvenes trayendo al mundo criaturas las cuáles no están adecuadamente preparadas para criar. Muchas veces se apresuran en crecer para salir de sus hogares, y no tener quien les ponga reglamentos. Y no solo eso, sino que la mayoría de los jóvenes de hoy no están preparados, ni tan siquiera dispuestos a enfrentar la responsabilidad que requiere engendrar, y mucho menos criar una criatura. Las pobres criaturas luego terminan o bien en el sistema gubernamental, o maltratadas, o muertas, o siendo criadas por sus abuelos que las asumen para evitarles sufrimiento y brindarles estabilidad.

Muchos jóvenes no tienen la dirección necesaria para tomar decisiones adecuadas para sus futuros. Mucho menos tienen la capacidad de hacerse responsables de otro ser humano, que dependerá de ellos por muchos años, si ni siquiera saben cuidarse ni ellos mismos.

La falta de comunicación, en conjunto con la ausencia de uno o dos de sus padres, pueden ser factores significantes en la trayectoria que toma la vida de nuestros jóvenes debido a sus decisiones. Lamentablemente, muchos padres no tienen el tiempo, el deseo, ni las habilidades necesarias para instruir a sus hijos pequeños, y adolescentes, adecuadamente. Aún, cuando los padres son padres ejemplares, existe siempre la posibilidad de que los adolescentes quieran tomar rienda de su propia vida y comiencen a cometer errores que a veces son incorregibles.

Habiendo otros hijos de por medio, también puede afectar la cantidad de atención que los padres tienen disponible para cada hijo.

Cada cabeza es un mundo, y todos los hijos son únicos y distintos.

Los jóvenes de hoy están iniciando relaciones íntimas con una pareja, y a veces más de una pareja, a una edad mucho más temprana que en tiempos pasados. En ocasiones, las muchachas embarazadas, no saben ni quién es el padre de la criatura. Este tipo de problema se está viendo mucho en la generación de hoy día. Muchos de nuestros jóvenes vienen de familias de un solo padre. Ne es fácil para una madre sola criar sus hijos, y la mayoría de las veces los padres están totalmente ausente de las vidas de los hijos, ya sea por decisión propia, por adicción, encarcelamiento o por una gran variedad de motivos.

El punto clave aquí es que estamos criando jóvenes que no se responsabilizan por sus acciones y luego sus semillas sufren.

La rotura de la célula familiar les ha causado muchos problemas a los jóvenes de hoy. En tiempos pasados cuando dos padres eran parte del núcleo familiar, y no había internet, la unidad familiar era mucho más palpable. Hoy lo mismo el joven que la joven, que forman parte de una pareja, de una familia, no le dan importancia al efecto que sus decisiones les causan a sus hijos. Se preocupan más por lo que hacen sus parejas, y con quien, que por el bienestar de sus criaturas inocentes, y el futuro que podrían brindarles. En vez de preocuparse por criar adultos que serán activos en la sociedad, dejan caer por la borda la crianza adecuada de los mismos. Muchos padres jóvenes se sienten abrumados y no logran tomar las decisiones correctas para poder salir adelante y a la vez criar niños educados, respetuosos, y útiles a la sociedad.

Qué podríamos hacer como padres, para cambiar la trayectoria de los pasos que dan nuestros jóvenes. La información que buscan está a su disponibilidad, y aún así, no hacen caso y no toman en cuenta los consejos que les dan sus padres, o personas adultas que los estiman.

Hay personas que escuchan y aprenden por experiencias ajenas. Hay aquellos que no escuchan consejos y tropiezan una y otra vez, y luego hay aquellos que si aprenden por experiencias ajenas, y escuchan consejos.

El núcleo familiar ha cambiado con el tiempo, y tristemente nuestros jóvenes sufren porque desean vivir vidas apresuradas, y quieren vivir experiencias a una edad prematura, sin pensar en las graves consecuencias de querer crecer muy rápido. Las redes sociales, y la falta de guía, grandes contribuyentes de ésta epidemia.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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