El repudio fue unánime. Ocurrió apenas se difundieron las primeras imágenes relacionadas con el supuesto romance. La evidente disparidad, entre los atractivos femeninos de la llamada o autollamada, “La Tapa del Frasco”, con los inexistentes encantos viriles, físicos ni morales, del alto funcionario y supuesto galán, fue la causante de la ira colectiva. Acto seguido menudearon contra el antes nombrado, los calificativos de viejo verde, barrigón, gordinflón, mofletudo, con rostro de cochinito congo. Hasta de nuevo salió a relucir su fama, no sabemos si injusta, de incontinente en los momentos difíciles.
Había que estar muy necesitada, como al parecer lo estaba la referida mujer para haberse amancebado con semejante carcamal.
Pero lo de siempre. Para el proletariado roboLucionario, todo el peso de la ley, la inclemencia, la inflación, el envilecimiento de la moneda, la inopia en los servicios de salud, educación, seguridad, transporte; el sacrificio para subsistir muy a duras penas, mientras que para el procerato del gobierno usurpador, la opulencia y la absoluta impunidad.
¿Y cuáles han sido, en definitiva, las supuestas “felonías” de la novia o marinovia, en cuestión, al extremo de encarcelarla y exhibirla esposada? ¡Que la dama alardeaba, entre sus potenciales víctimas de sus irresistibles encantos femeninos –de allí su apodo— y de su mencionada relación de pareja para “rebuscarse” su dinerito!
Lo primero que hay que señalar es que las pretendidas videograbaciones, que demostrarían las hipotéticas extorsiones y suposiciones de valimiento con funcionario público, perpetradas por la mencionada señora han debido de reservarse, de manera exclusiva, para los investigadores oficiales del caso. Al ser filtradas al público, en específico, entregadas al pretendido don Juan Tenorio para darle la oportunidad de manipularlas y difundirlas en su programa de TV, dichas evidencias perdieron su valor probatorio. Pero en la RoboLución vale todo, para posar de honestísimo y hasta de castísimo funcionario público aunque con ello se tire a un presunto ser amado al más profundo zanjón.
El jueves de la semana pasada comenzaron las audiencias de ofrecimiento de evidencias en el proceso que cursa ante el Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago de Chile con motivo del secuestro, tortura y asesinato, en febrero de 2024, del teniente y opositor del gobierno de Venezuela, Ronald Ojeda. Ya suman 27 los detenidos por los mencionados delitos, más siete prófugos de la justicia, entre los cuales, el Fiscal Héctor Barros, ha señalado de manera pública, vehemente, con mucha convicción, al mismísimo enamorado de la llamada o autollamada “La Tapa del Frasco”. Pero el supuesto coautor aludido en último término, no puede ser extraditado de Venezuela a Chile porque nuestra Constitución prohíbe la entrega de sus nacionales a terceros Estados. No obstante, esa mismísima Constitución recoge el principio universal “Aut dedere aut judicare” lo cual en román paladino se traduce que si no se pueden extraditar, a semejantes tipejos a país extranjero, el Estado de acogida, Venezuela, en este caso, está obligado a juzgarlos y condenarlos si resultaren culpables.
Pese a ello, hasta la fecha, el referido “latin lover” no ha sido perturbado, ni con el pétalo de un citatorio del más modesto policía de rolito, para las averiguaciones del secuestro, tortura y asesinato de Ronald Ojeda.
La Fiscalía General de la República de Venezuela está en el deber de impulsar la investigación respectiva y lograr que se castigue a cada uno de los nacionales que se encuentren en su jurisdicción, que resulten responsables de los referido delitos, comenzando por quien ordenó y les pagó UDS 200 mil a sus autores materiales.
Mientras tanto y en paralelo, que exculpen ¡Ya!, a la llamada o autollamada “La Tapa del Frasco”. Comparada con su expareja, la referida, es una matrona honorable y sus pecatas son muy minutas, la pobre.
@omarestacio