En un estudio, donde se compararon 18 grandes urbes, Miami aparece en el puesto número 17, tan sólo por delante de Phoenix
A estas alturas decir que Miami no es lo que parece puede que no sea una novedad, sin embargo cuando esta máxima viene avalada por cifras las conclusiones son preocupantes. Según un reporte de Interest.com -basado en datos de la Oficina de Estadísticas de Trabajo- estamos a la cola en lo que se refiere a ingresos familiares si nos comparamos con otras ciudades de los Estados Unidos. n
En el estudio, donde se compararon 18 grandes urbes, Miami aparece en el puesto número 17, tan sólo por delante de Phoenix. La primera consecuencia es que nuestra capacidad de ahorro es muy pequeña. Se estima que los miamenses sólo son capaces de ahorrar unos 200 dólares al año. Un alto coste de vida, combinado con unos salarios poco competitivos, complica la vida de las familias. n
Quizás la conclusión más alarmante del estudio podría ser que el intento de aparentar lo que no somos nos empuje a vivir por encima de nuestras posibilidades y a gastar lo que no tenemos. En este punto podemos hacer autocrítica y reclamar una vida más equilibrada y espiritual basada más en valores que en pertenencias. n
Donde sí podemos exigir a las autoridades un mayor esfuerzo para sacar a Miami del fondo de esa lista es en el tema del transporte público. Además, como indican algunos especialistas, la falta de trenes y autobuses aboca a las familias del sur de la Florida a tener que gastar una fortuna en autos y gasolina, lo que limita también su capacidad de ahorro. n
El espíritu de este estudio trasciende los propios datos porque lamentablemente Miami tiene en muchos lugares del mundo la imagen de ciudad de ricos y millonarios que aviva la subida de precios de todos los servicios. Un estereotipo que afecta al bolsillo de todos.