jueves 30  de  julio 2026

Música que no dice nada

Para algunos de mis amigos el reguetón es la prueba de la crisis mundial en la música

Largos e interminables han sido los debates que he escuchado siempre acerca del tema del"reguetón", este género musical procedente del u201creggae u201d jamaicano con influencias del hip hop que es hoy el resultado de otros géneros y estilos musicales. Hace días leía que Sonic Music anunció que Wisin lanzará un nuevo álbum como solista titulado El sobreviviente, que el reguetonero había firmado un"importante contrato" con ese sello discográfico y que el 23 de septiembre lanzaría su primer sencillo: Que viva la vida. Ésta es la segunda producción en solitario del músico, quien es integrante del popular dúo de música urbana Wisin&Yandel. Y compartiendo esta noticia con algunos amigos se abrió la interrogante de u00bfmúsica urbana o música que no dice nada?
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Para algunos de mis amigos el reguetón es sólo la prueba de la crisis mundial en la música. El avance tecnológico ha sido un formato digital fácil al alcance de muchos y quizás debido a esto ha aumentado la circulación de copias domésticas, lo que ha representado una significativa pérdida de dinero para las casas disqueras; y todo este fenómeno es lo que ha provocado quizás que esas mismas casas disqueras dejen de buscar talentos musicales y estén utilizando a personas sin facultades verdaderas, ni aptitudes para la música. n

Pedro Suárez, un amigo colombiano, me decía que muchos de esos cantantes reguetoneros no pueden interpretar una canción sin el uso del afinador electrónico que es lo que les proporciona esa voz semieléctrica con la que ellos suelen cantar porque simplemente desafinan con su propia voz.
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Otro grupo de personas declaraban abiertamente que para los productores es más fácil y más barato acudir a estos jóvenes con inclinaciones y aspiraciones al arte (que ya tienen un público de seguidores fieles y seguros) que acudir a un verdadero y respetado conservatorio de música en busca de genios auténticos que pueden ofrecernos arte de verdad y no u201cesa chatarra que es el reguetón u201d, con mensajes de pésima influencia para la juventud que les sigue como masa bruta y los imita en sus estilos presidiarios de vestir y de llenar sus cuerpos de tatuajes. n

Pero lo cierto es que el reguetón, a pesar de toda esa carga sexual, esas malas palabras y toda esa forma soez de expresarse musicalmente, se va imponiendo cada vez más. Yo pensaba que el regetón era una cuestión de gustos o de generación, hasta que me encontré con Amelia Benítez, un enfermera cubana de 55 años, residente ahora en Miami, quien muy sonriente y tranquila aceptó que le encanta este tipo de música y que es perfecta para pasar un rato divertido y que hasta la suele bailar en ocasiones con sus sobrinos. Rafael Olmo de 41 años me dice: u201cAl que no le guste eso, no le gusta nada u201d; y Tatiana Medina, una chica de 20 años, me sugiere que escuche reguetón cuando me sienta triste o deprimida porque ese ritmo es sin dudas el que logrará levantarme el ánimo.
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Escucho también opiniones muy divergentes de quienes se quejan con una tristeza y añoranza notable de que ya no se escuchen canciones como las de José José, Camilo Sesto, Julio Iglesias, José Luis Perales; pero este grupo es interrumpido por varios que creen que ya esas canciones pasaron de moda y que ahora la juventud tiene otra manera de sentir y de decir las cosas, defienden y comienzan a citar letras como u201cTu cuerpo es tan provocante que me niego a mirarte arrogante u201d, u201cTienes un cuerpo brutal que todo hombre desearía tocar u2026 dame un besito con baba que sepa a guayaba u201d, u201cElla es ese sueño que tuve despierto, un recuerdo leve de esto que siento u201d u2026 n

Y entonces, a penas los escucho porque hablan todos al mismo tiempo y levantan mucho la voz y cada quien quiere imponer su opinión al respecto y caen en una discusión inacabable. Mis amigos sostienen que es una tremenda ridiculez, una vergüenza total y una falta de respeto a la excelencia pretender comparar las letras de antes con esos pésimos intentos de letras que trae consigo hoy el reguetón, que además de ser ordinarios, triviales y repletos de insinuaciones sexuales, son como un estímulo que exacerba los malos ejemplos, el uso de drogas y los desagradables tatuajes.
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Pero también a ritmo de reguetón, y con su misma melodía pegajosa, fácil de interpretar y de tararear, hay quienes sí dicen algo -como Los Aldeanos o Vico C- que se manifiestan en contra de la pobreza y la desigualdad que afectaba a sus países y lo hacen con letra de denuncia social, letras en ocasiones conmovedoras, inteligentes y valientes. nY tú qué opinas sobre la música urbana, u00bfdice o no dice nada u2026?

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