Vender más de 300 millones de discos en todo el mundo, estar entre los 10 cantantes más prestigiosos de la historia de la música y recibir el premio al artista latino con más éxitos de todos los tiempos. Cualquier país con un mínimo sentido común deseraría tener un súbdito con semejante curriculum. n
La lógica nos indica que a un ciudadano tan ilustre y reconocido, las autoridades deberían agasajarle con homenajes públicos, se levantarían estatuas con su figura, sus canciones se escucharían en cualquier evento representativo del país y hasta los niños conocerían la trayectoria de un artista tan universal. n
Debería ser como lo cuento pero no es así. Es incomprensible a no ser que añadamos los datos de que el cantante se llama Julio Iglesias y el país, España. Una tierra donde la envidia es el deporte nacional y un personaje que no ha querido o no ha podido transmitir la grandeza de una trayectoria basada en el esfuerzo y el sacrificio, que le ha llevado a llenar estadios, además de en todos los países de habla hispana, en lugares tan dispares como Rusia, China o Israel. n
Nadie es profeta en su tierra, reza el dicho y en el caso de Julio se ha cumplido. He sido admirador suyo desde niño. Todavía disfruto de sus temas cuando manejo mi auto y desafino a voz en grito con sus temas: Hey, Quijote, La vida sigue igual, De niña a mujer, Momentos, Un canto a Galicia u2026 Ahora, el destino me ha hecho recalar en el lugar donde ubicó el cuartel general de su vida personal y su carrera profesional, Miami, y por todo lo que me ha hecho disfrutar con su música me siento en la obligación de reivindicar a mi compatriota. n
Una vez el periodista y compositor Carlos Toro me comentó que Julio era el cantante que mejor pronunciaba las emes. Nunca lo había pensado pero cuando empezó a tararear u201cfuiste mía, sólo mía, mía u2026 u201d o u201cme va, me va, me, me va u2026 u201d, me di cuenta que sí, que esas emes atrapaban y que realmente era un maestro de la seducción.
Sus canciones y su forma de interpretarlas siempre estarán unidas a los estados de ánimo de la relación amorosa. Porque uno no sólo vive intensamente los momentos de explosión del amor. La conquista, el enamoramiento, los altibajos, el desamor. Todas las fases en las que el corazón se agranda y se achica sin control han sido captadas a la perfección por las emes de Julio Iglesias. n
Quizás sus fans tenemos algo de masoquistas cuando disfrutamos de letras que dicen u201choy me siento triste pero pronto cantaré u2026 u201d , u201csi me dejas no vale u201d o u201cpor el amor de una mujer he dado todo cuanto fui u201d. Así se escribe una vida. Con los altos y los bajos de un triunfador que un día salió de su país pero llevó siempre a su tierra en el corazón. España ha estado siempre en su pensamiento y ha pronunciado su nombre ante distintas generaciones de personas -la mayoría mujeres- de todo el planeta. n
Cuando pienso en ti y en tu soledad de corredor de fondo me viene a la cabeza esta letra que escribió para ti José María Cano. u201cAunque te haga calor, vete igual por el sol, que la sombra está bien para los blandos de piel que les pica el sudor u201d. Gracias por todo, Julio.