Tras una serie de escándalos de abuso sexual infantil –en los que han estado involucrados desde el Vaticano hasta centros de detención para inmigrantes– debemos abrir el enfoque de la conversación. Mas allá de vilificar a los perpetradores exploremos las acciones constructivas que todos podemos realizar para prevenir el abuso y contribuir para tener un ambiente más sano y seguro.

Una de cada 4 niñas, y 1 de cada 6 niños son víctimas del abuso sexual antes de cumplir los 18 anos. Estudios nacionales demuestran constantemente la veracidad de estas estadísticas, y sin embargo nos sorprendemos cada vez que surge una noticia de que un niño fue abusado por un adulto u organización conocida.

Estos son los alarmantes hechos: solo el 10% de los casos de abuso sexual contra los niños son perpetrados por un extraño merodeando por un parque o patio de recreo. Lo cierto es que el 60% de los perpetradores son amigos de la familia u organizaciones conocidas. El otro 30% de los individuos que abusan sexualmente de los niños son miembros de la familia.

No podemos asumir simplemente que nuestros niños están a salvo porque los dejamos a solas con un amigo de la familia, un miembro de la iglesia, un maestro, médico, entrenador u otro profesional de servicios infantiles. Al mismo tiempo, es importante en la vida de un niño poder formar nexos con adultos responsables y cariñosos. Entonces, ¿cómo podemos velar por la seguridad de nuestro niños cuando a la mayoría de las personas se les hace difícil hablar sobre el tema, o incluso reconocer que hay un problema?

Afortunadamente, podemos tomar ciertas medidas para reducir el peligro que enfrentan los niños. El primer paso consiste en informarnos sobre el tema y reconocer que los pederastas buscan oportunidades para acercarse a los niños y encontrarse a solas con ellos. Debemos hablar abiertamente del tema y estar alertas para reconocer las señales del abuso sexual. Los padres deben confiar en sus instintos si sospechan que algo no está bien.

Juntos podemos crear conciencia, insistiendo que las organizaciones con las que interactuamos eduquen a sus empleados, manteniendo una política de cero tolerancia y confrontar de manera pública y directa cualquier sospecha de abuso sexual. Asegurémonos de que cada niño que sufra de abuso sexual pueda recibir ayuda profesional con terapias que están basadas en evidencias, apoyadas por los métodos para tratar a las víctimas del trauma psicológico, y respaldadas por investigaciones científicas que demuestran su eficacia para sanar a los niños.

Durante los últimos 23 años, Kristi House ha proporcionado a las víctimas del abuso sexual infantil terapias alineadas con las mejores prácticas y brindando a la familia servicios de apoyo y educación. Las familias suelen necesitar diferentes tipos de asistencia, ya que muchas de ellas entran en crisis cuando un niño revela que ha sido abusado. Para las víctimas del abuso sexual el no recibir tratamiento tiene profundas consecuencias que persisten a través de la adolescencia y madurez. Las investigaciones han establecido una fuerte correlación entre el abuso sexual y el TEPT, abuso de sustancias, huir de casa, suicidio, problemas académicos y graves problemas de salud. Pero sabemos que estas consecuencias se pueden evitar si los niños afectados reciben tratamientos orientados a las víctimas del trauma psicológico, como los que se les proporcionan en Kristi House todos los días sin costo alguno para las familias.

La educación es la mejor forma de prevenir el abuso sexual infantil. Este año en Miami, Kristi House entren{o a más de 7500 padres, hijos y profesionales de servicios infantiles en estrategias para proteger a los niños, métodos para reducir el riesgo del abuso sexual y los pasos a seguir si se sospecha que un niño ha sido abusado. Adicionalmente, visitamos escuelas por todo el país para ensenarles a los niños cómo mantenerse seguros.

Kristi House puso en marcha este año una importante iniciativa enfocada en los padres, niños y profesionales de servicios infantiles de habla hispana. “Defensores de la Seguridad Infantil” es un programa de tres años apoyado por la Fundación Florida Blue para ayudar a proteger a los niños en las escuelas y en la comunidad. Este completo programa educacional está basado en investigaciones científicas y abarca la explotación, diferentes tipos de abuso infantil, el acoso escolar, los peligros cibernéticos y la exposición a la violencia. Kristi House enseña y empodera a los niños y adultos para prevenir, reconocer y responder a varias situaciones peligrosas y los traumas psicológicos que pueden resultar de ellas.

Falta mucho por hacer, pero juntos podemos sanar y proteger nuestro futuro.

Para cualquier pregunta, mayor información y si le interesa que se realice un taller de seguridad infantil en su escuela u otro local, comuníquese con Kristi House al (305) 547-6800 o visite www.kristihouse.org.

Claudia Kitchens es la CEO de la organización Kristi House, una organización dedicada a la lucha por la erradicación del abuso sexual a menores.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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