Alguien dijo en cierta ocasión una frase que he incorporado a mi trabajo como asesora de salud y vida: “es mejor tener seguro y no usarlo que necesitarlo y no tenerlo”. Y es que de nuestro bienestar depende todo. Por eso es que no basta cuidar la salud, sino que también debemos proveer todas las condiciones necesarias por si necesitamos atención médica en cualquier momento.

Justamente, desde el pasado 4 de octubre, comenzó la inscripción para aquellas personas que optan por seguros médicos privados, ya sea porque es la opción que prefieren, o porque no califican para recibir el subsidio del gobierno, perteneciente al Obamacare, debido a ingresos bajos o demasiado altos, en correspondencia con el estándar que exige la ley.

Anterior a la reforma de salud, las condiciones médicas preexistentes, como la diabetes o el embarazo, no tenían cabida. Ahora, eso es historia. Cualquier persona puede asegurar su salud, y, en el caso de recibir un crédito fiscal, obtendría además todos los beneficios a bajos costos. Los requisitos incluyen también un estatus migratorio legal, y por tanto, número de seguro social.

En los seguros, existen cuatro categorías según la cobertura que necesite y lo que desee pagar al mes. Los planes tipifican con nombres de metales, siendo el Bronce el de menor cobertura a un precio bien económico, que en ciertos casos puede llegar a ser cero. Le sigue el Silver, que se prioriza dentro del Obamacare y le brinda hasta un 94 por ciento de cobertura. Luego está el Oro y por último el Platino.

Hasta el mes de diciembre durará la inscripción, y todos aquellos que no logren enrolarse en estos meses carecerán de seguro de salud durante el 2018, pues las compañías solo activan a sus clientes en un período de tiempo específico.

Pero… ¿qué pasa con quienes no poseen un estatus migratorio legible, ni un número de seguro social? ¿Qué pasa con quienes no califican para recibir ayuda y el seguro privado les sale demasiado caro según sus ingresos, o qué sucede con quienes no llegan individualmente en sus taxes a 12 mil dólares anuales?

Para todos estos casos existen los planes de descuento médico, que le brindan, como su nombre lo indica, una rebaja en clínicas, hospitales, centros de odontología y oftalmología, así como en los medicamentos de las principales farmacias.

Ninguno de estos planes evade la multa federal, así como tampoco ofrece la cobertura completa de un seguro médico, pero representan un paliativo para aquellas personas que buscan diferentes maneras de asegurarse. Así es que por una vía o por otra, más temprano que tarde, necesita tomar la decisión de si protege su salud con uno de los planes médicos existentes o espera a tener una emergencia médica que ponga riesgo su vida o agote sus recursos financieros. Tenga cuidado no sea que, cuando tome la decisión, ya pudiera ser demasiado tarde, pues solo existe un período de enrolamiento al año, y estamos dentro de él.

Es solo este un boceto general de un asunto en extremo importante en nuestras vidas. ¿Mi consejo? No lo deje para luego. Nadie está exento de una urgencia médica. Un abanico de oportunidades se abre ante usted. Salud, que siempre haya, porque opciones para asegurarla, a solo una llamada se encuentran.

786-312-7075

Marielavaldivia6@gmail.com

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