@navarroadris

Hace poco, cubriendo un evento en Miami Beach, llegó una mujer muy vistosa de unos 35 años y varias de sus amistades más cercanas le dijeron: "Pero mujer, cada día te ves más joven, ¿cómo lo haces?" A lo que ella respondió: "Sexo, mucho sexo, esa es la clave".

La mayoría de los presentes se echaron a reír tomando el comentario como chiste, pero más allá de la broma sus palabras no eran tan desacertadas. En ese momento, mientras reían y ella confesaba orgullosamente tener en realidad 47 años, me vinieron a la mente entrevistas que realicé con doctores y especialistas sobre estudios que relacionan el sexo con una mayor longevidad.

Algunas de esos estudios concluían que mantener relaciones sexuales, al menos tres veces por semana, alarga la expectativa de vida un promedio de 10 años. Una de tales investigaciones analizó a 3.500 personas, entre 18 y 102 años, con la característica de que parecieran más jóvenes de su verdadera edad.

No hay más que echar un vistazo alrededor para darse cuenta de que hoy en día la gente se ve mucho más joven en comparación con épocas pasadas y puede deberse, en parte (sin olvidar aspectos de salud, genéticos, ambientales, operaciones estéticas, etc.) a un mayor disfrute de la sexualidad en edades avanzadas.

Se ha demostrado científicamente que además de aportar placer, ejercicio y unión entre las parejas, la excitación sexual y los orgasmos ayudan a prevenir enfermedades de corazón, infartos y cáncer de próstata, mientras reducen la depresión y la ansiedad, entre otras muchas bondades.

Recientemente me decía entre risas una mujer de 82 años de Hialeah: "Es curioso cómo cambian las cosas. Antes el sexo era algo tabú dirigido exclusivamente a la procreación y hoy es casi tan recomendable como tomar una aspirina. Lástima todo lo que me perdí". Y no va mal encaminada la señora porque el efecto analgésico que produce la liberación de endorfinas durante el orgasmo equivaldría, según especialistas, a dos aspirinas.

En el caso de los hombres, las investigaciones demostraron que una alta frecuencia orgásmica (al menos dos veces por semana) reduce hasta un 50% el riego de mortalidad frente a quienes solo lo hacen una vez al mes. "Vamos, que el efecto de un orgasmo es tan terapéutico que debería ser casi obligatorio", me decía un especialista antienvejecimiento cuando abordamos el tema.

¿Pero que tiene un orgasmo? ese pequeño instante de máximo placer, para ser tan buscado y al mismo tiempo tan recomendable. Durante un orgasmo se liberan sustancias bioquímicas como oxitocina, serotonina y dopamina, entre otras, que provocan una especie de reparación y oxigenación celular del organismo. La buena noticia es que sus múltiples beneficios para la salud se consiguen lográndolo en pareja o en solitario. O sea, que si está sólo o sola no se preocupe porque también puede acceder a esta fuente de salud y juventud.

Un estudio que llamó en especial mi atención fue el realizado por investigadores estadounidenses quienes captaron con imágenes de resonancia magnética lo que sucede en el interior del cerebro femenino cuando se llega al orgasmo. Para ello, una voluntaria se introdujo en un escáner y se estimuló hasta llegar al clímax. A través del video, disponible en el canal Youtube, orgasmo femenino en resonancia magnética, se observa como varían los niveles de oxígeno en sangre dentro del cerebro, pasando del color rojo (actividad baja) hasta una iluminación total del mismo en color amarillo (actividad alta) justo cuando la voluntaria alcanza el placer sexual.

Me comentaba un colega al respecto: "Es curioso como los médicos se pasan la vida diciendo, no tomes alcohol, no fumes, baja el nivel de azúcar, camina, haz ejercicio, toma la medicación, etc,… pero a pocos escuchas decir, ten más sexo con tu pareja y disfrútalo plenamente. Probablemente sería la recomendación más placentera y económica que podríamos escuchar, sin contar el ahorro en cremas antiarrugas", añadía entre risas. Razón no le falta, a lo que yo solo agrego: siempre y cuando se trate de un sexo seguro basado en el respecto y consentimiento mutuo.

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