Dicen que “el que no oye consejo, no llega a viejo”. Desde muy temprana edad, y habiendo crecido en los años 70, tengo recuerdos de haber visto a muchas personas adultas fumando cigarrillos, incluyendo a mi madre. Nunca me interesó, lo que pasaba a mí alrededor como niño al fin, ni le di mucha mente a las cosas de la vida. Las cosas adultas eran solo eso.

Yo simplemente existía porque vivía, y vivía porque existía.

Vivía mí propia existencia, en la cual los asuntos de adicción y hábitos dañinos, para mí no eran importantes. Nunca tuve interés en el futuro, y lo que podría suceder, con mi salud, y otras cosas, la falta de madurez no me lo permitía. No pensaba en los asuntos que enfrentaríamos mi madre y yo, a raíz de este hábito tan dañino. Los fumadores hoy en día, comienzan más, y más temprano a envenenar sus cuerpos. En otros tiempos, los niños no fumaban tanto como ahora. Traten de hacer lo posible para que sus hijos nunca fumen, será el detrimento de su salud. Siento que lo más malo es, sentir que no se puede respirar, y también mantenerse calmado. Es la sensación más horripilante que he sentido en mi vida y no se lo deseo a nadie.

Como profesional de la salud que soy, hoy les aconsejo a los jóvenes que conozco, que no fumen, porque sufrirán las mismas consecuencias que sufrimos muchos adultos hoy, por no escuchar la voz de la experiencia, sabiduría y de sentido común.

La nicotina es el enemigo de los pulmones, y de los demás órganos. Se sabe que en los pulmones existen más de 300 millones dé saquitos llamados alvéolos. Ellos son los responsables de mantener la salud pulmonar, y las demandas respiratorias que nos exige nuestro cuerpo. Los pulmones son unos de los órganos más necesarios e importantes para vivir. Sin ellos no habría vida, y por falta de oxígeno, los otros órganos vitales también serían afectados.

Deberíamos inculcar en nuestros hijos, hábitos sanos, para que así conozcan una vida más fructífera, y libre de contaminantes, no sólo para ellos sino también para sus familias.

Es recomendable cuidar con ferocidad, los pulmones desde la infancia; implementando, un régimen de ejercicios e ingerir los alimentos apropiados para mantener la salud pulmonar.

Si la necesidad de respirar es imprescindible para mantener vida, ¿por qué, fumamos cigarrillos, sin pensar en el daño que nos causa, a largo plazo? El fumar cigarrillos es el hábito legal más parecido a la adicción a la cocaína, la heroína y el alcohol, según fuentes científicas.

Para que sepan, mientras hay vida, hay posibilidades, de cambio y crecimiento.

Por ejemplo, ¿si tienes un Ferrari, de alto rendimiento, y le echas la gasolina más barata que encuentres, que puede pasar? Eventualmente, te fallará. Al igual, nuestro cuerpo, cuando le damos contaminantes y comida incompatibles con su rendimiento. Así como cuidamos de lo material, deberíamos cuidar de nuestro vehículo corporal, como si fuera un Ferrari.

Hay cosas que son menos importantes, que nuestra salud, sin embargo, las ponemos de primero. Son estas mismas cosas, las que no sólo influyen, sino que afectan el rendimiento de nuestra maquinaria, e impiden la función adecuada, porque son estresantes, y dañinas.

Somos capaces de tenerlo todo, siempre y cuando, tomemos los pasos necesarios para adquirirlo. Lo más importante, es cuidar nuestro templo.

A nosotros los humanos, nos agrada salir a explorar, y aprender cosas nuevas. ¿Por qué no nos esmeramos por mantener nuestra salud cómo es debido?

Necesitamos sacar la fuerza de voluntad de donde sea, para evitar caer en las trampas de las compañías de cigarrillos, que a costa de nosotros, no únicamente se están haciendo millonarios, sino que nosotros los consumidores, y nuestras familias estamos sufriendo a raíz del daño causado por uno de los hábitos más caros y adictivos que existe legalmente, el consumo de nicotina por vía de los cigarrillos.

El que cuida de su salud en todo aspecto, ya sea físico, mental o emocional, es un verdadero ejemplo de amor propio. Es de mucho valor tomar responsabilidad personal sobre nuestros cuerpos y la salud del mismo ya que sin pulmones no hay vida.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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