Desde su lanzamiento en octubre de 1998, el subcompacto smart, así con “s” minúscula, se ha convertido en el automóvil urbano por excelencia, particularmente en Europa, donde los elevados precios de los combustibles y las dificultades para estacionar en las grandes ciudades lo hacen prácticamente indispensable. Las dos primeras letras de la marca smart vienen de la cooperación entre Swatch y Mercedes-Benz que dio origen a los exitosos productos de los que se han vendido ya cerca de dos millones de unidades en 46 países de seis continentes.

Este nuevo smart fortwo electric drive, que tuvimos oportunidad de conducir en San Diego, California, es completamente eléctrico. De hecho, es el primer y hasta ahora único automóvil descapotable con propulsión eléctrica, y marca el inicio de una tendencia de la marca hacia la fabricación exclusivamente de productos eléctricos. De acuerdo con la gente de Mercedes, los smart a gasolina dejarán de comercializarse en menos de un lustro. Y a la conveniencia del auto pequeño, de muy ágil movilización, aún en el tráfico más congestionado, y a su enorme facilidad de estacionamiento, se añade también la ausencia total de emisiones de gases nocivos al medio ambiente.

Pero no por ser ambientalmente consciente, el smart fortwo eléctrico carece de emociones. Su motor produce 80 caballos de potencia y 118 libras por pie de torsión, que además están disponibles de inmediato, al simple toque del acelerador, haciendo que su arranque desde el punto de reposo sea muy eficiente, como lo es también su reacción cuando entra a las autopistas y tiene que igualar su velocidad con la del tráfico que encuentra. Con la batería completamente cargada, el smart fortwo electric tiene una autonomía de 58 millas, según cifras de la EPA, gracias a una batería que se recarga al doble de la velocidad del modelo anterior, es decir apenas tres horas, con el cargador de alto desempeño de 7.2 kWh, conectado a la red eléctrica de 240V/32A.

La batería de iones de litio del smart fortwo eléctrico, fabricada por Deutsche ACCUMOTIVE, una subsidiaria de Daimler, acumula 17.6 kWh y la han ubicado estratégicamente en la parte inferior del vehículo, en una posición segura que además favorece la estabilidad del auto bajando considerablemente su centro de gravedad. La batería está amparada por una garantía de ocho años. La maniobrabilidad del smart fortwo eléctrico es sencillamente sorprendente, con un diámetro de giro de apenas 22.8 pies.

El smart fortwo eléctrico cuenta con un avanzado sistema de infoentretenimiento que incluye navegación, integración con la plataforma Android Auto y un potente sistema de audio, con un sub-woofer portátil, que puede dejarse en casa para aumentar la capacidad de carga del maletero. La capota del smart fortwo eléctrico puede abrirse en tres etapas, a cualquier velocidad. Con la capota abierta, pueden retirarse las dos vigas laterales del techo, encima de los vidrios de las puertas, para dar una sensación de apertura total. Las dos piezas se guardan en un sitio diseñado para ese propósito en la parte interna de la puerta del maletero.

Sin duda este nuevo smart fortwo eléctrico atraerá a muchos conductores urbanos que necesitan moverse en el tráfico de la ciudad y resultará ideal para entregas de correspondencia y encomiendas, inclusive para servicios a domicilio de comidas. El precio básico comienza en los $28,100 dólares.

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