La pandemia del COVID-19 ha causado destrucción en la vida de todos durante más de 2 años y se convirtió en un "Día de la marmota de Covid" sin un final a la vista. Durante los últimos dos años, los esfuerzos antipandémicos de Taiwán, sus contribuciones a la comunidad internacional y su cooperación con socios por todo el mundo han demostrado que Taiwán es una fuerza para el bien. También han demostrado que Taiwán está dispuesto y es capaz de unirse a los esfuerzos globales para combatir la pandemia y abordar los innumerables desafíos de la era pospandémica.
El líder para la salud pública global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la organización más importante dedicada a salvaguardar el derecho a la salud. Sin embargo, debido a consideraciones políticas, la OMS no ha logrado mantener un estado de profesionalismo y neutralidad. Al continuar de excluir a Taiwán, la OMS está poniendo en grave peligro la salud mundial.
La pandemia del COVID-19 le ha recordado al mundo que las enfermedades no conocen fronteras. Después de haber quedado aislado y sin apoyo durante epidemias anteriores, Taiwán comprende profundamente la importancia de la asistencia mutua y el fortalecimiento de la resiliencia para enfrentar los desafíos de manera creativa. Este no es solo un problema urgente reconocido por Taiwán, sino también por países de ideas afines en todo el mundo. Por lo tanto, se han tomado medidas para expresar su apoyo a Taiwán, así como para mostrarle a Taiwán que no está solo. Los Estados Unidos ha demostrado su apoyo a la participación de Taiwán cuando el presidente Joe Biden firmó un proyecto de ley el 13 de mayo para ayudar a Taiwán a recuperar el estatus de observador en la AMS. Por el segundo año consecutivo, las naciones industrializadas del Grupo de los Siete (G7) expresaron su apoyo a la participación significativa de Taiwán en la Asamblea. Además, los ocho aliados diplomáticos de Taiwán de América Latina y el Caribe habían escrito al Director General el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus de la OMS para hablar sobre el acceso de Taiwán a la organización. Los legisladores de otros 20 países de la región también han mostrado su apoyo a la inclusión de Taiwán en esta próxima Asamblea.
Taiwán es un miembro indispensable en el camino hacia la recuperación pospandémica global y espera trabajar con la OMS y las naciones de todo el mundo para superar esta crisis de manera conjunta. Taiwán se mantiene firme en su compromiso de participar en la cooperación internacional para el cuidado de la salud y una vez más le pide a la OMS que mantenga una postura profesional y neutral, repudie la interferencia política inapropiada, e invite a Taiwán a la AMS como observador. Solo el gobierno elegido por el pueblo de Taiwán puede representar a sus 23,5 millones de habitantes en la OMS y proteger su derecho a la salud.