Hace apenas un año mencionábamos que el mayor reto del Gobierno condal de Miami-Dade era el mejoramiento del transporte público. Que los errores del pasado persistían y que el 2017 podría aportar el necesario paso de avance para materializar al menos el muy esperado SMART Plan.

Salvo la entrada en funcionamiento de cerca de 60 semáforos inteligentes y el anuncio referente a un estacionamiento para 850 vehículos que aliviaría el flujo de tráfico en la autopista 836, las penurias de la congestión vehicular y las pérdidas multimillonarias continúan latentes.

El año pasado no sólo resultó insuficiente, sino que además vimos mermar el servicio de algunas rutas de autobuses, mientras otras eran suspendidas o tramitadas para una probable privatización.

Exceptuando la puesta en marcha de una nueva flotilla de vagones para el Metrorail, tras 33 años de servicio, las cosas no fueron bien para el transporte rápido de Miami-Dade: el horario de servicio del Metrorail y el Metromover también fue afectado.

Justamente estos días de enero se cumplen 15 años de la entrada en vigor del llamado “half penny” (medio centavo) de impuesto adicional a la venta, que recaudaría los fondos necesarios para mejorar el servicio de transporte público.

De las 88.9 millas adicionales de tren urbano que fueron prometidas durante la campaña de promoción del medio centavo, sólo 2.4 han sido construidas: las de la llamada línea Orange que presta servicio entre el Miami International Airport y la estación de Dadeland South.

No es menos cierto que durante estos 15 años se implementó el servicio gratuito para la tercera edad y discapacitados reconocidos. El servicio del Metromover continúa siendo gratis y la frecuencia de horario de las rutas principales de Metrobus ha mejorado.

El mayor éxito radica tal vez en el empleo de parte de esos fondos para crear rutas paralelas de pequeños buses, tipo trolleys, cuyo servicio es gratuito y es administrado por algunas municipalidades.

Quizá el mejor ejemplo corresponda a City of Miami, que ha logrado desarrollar una red de 10 rutas que, según la alcaldía, ha transportado a más de cinco millones de pasajeros.

El SMART Plan, cuya presentación pública cumplirá dos años el 21 de abril, continúa siendo la gran esperanza, mientras seguimos hablando de recaudar dinero.

Hay que encontrar la manera de convencer a los gobiernos federal y estatal de que Miami-Dade es una de las zonas metropolitanas más pobladas e importantes del país y que debemos mejorar la transportación pública antes de que sea demasiado tarde.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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