Las mujeres necesitan un amante de mano lenta, mientras que el hombre es distinto.
Las mujeres necesitan un amante de mano lenta, mientras que el hombre es distinto.
Tocarle directamente el pene aumenta notablemente su placer. A las mujeres les gusta que el hombre se tome su tiempo, que dé muchos "rodeos" antes de ir directamente al grano. A ellas no les gusta que la estimulen directamente en sus zonas más sensibles (el clítoris, por ejemplo, puede ser doloroso incluso). Muy diferente al hombre, que sí le gusta que vayan “directo al grano”. Así como la mujer debe recordar que el estímulo directo proporciona al hombre el máximo placer, el hombre debe tener presente que todo lo contrario sucede con las mujeres.
La mujer necesita un amante de mano lenta, que actúe como la famosa canción de Valeria Lynch: “despacito, suavemente, ámame en cámara lenta”. Mientras su excitación no sea intensa, ella disfruta el toque indirecto, en cámara lenta.
Si usted desea enloquecer a su mujer de placer, debe tener en cuenta:
El hombre llega al afecto a través del sexo, las mujeres llegan al sexo a través del afecto.
El hombre se relaja a través del sexo. Las mujeres deben desconectarse, relajarse, para lentamente excitarse y llegar al sexo.
El hombre es adicto al sexo, porque solo así entra en contacto con sus emociones. Las mujeres son adictas al romance. Ellas viven todo el día en contacto con sus emociones y necesitan flores, palabras lindas y sentirse deseadas para poder ver “fuegos artificiales” en la noche. No olvide todo esto si desea ser un buen amante. ¿Y quién no lo anhela fuertemente?
