El jefe del Comando Sur de Estados Unidos sostuvo una reunión con altos mandos militares cubanos en la Base Naval de Guantánamo, en un encuentro poco común que oficialmente fue presentado como un intercambio sobre temas de seguridad operacional.
Según el analista José Cohen, el hecho de que el régimen cubano enviara a oficiales formados podría reflejar preocupaciones internas sobre el futuro político de la isla
El jefe del Comando Sur de Estados Unidos sostuvo una reunión con altos mandos militares cubanos en la Base Naval de Guantánamo, en un encuentro poco común que oficialmente fue presentado como un intercambio sobre temas de seguridad operacional.
Sin embargo, especialistas en inteligencia consideran que detrás de las imágenes difundidas podría existir un mensaje político y estratégico mucho más profundo. La reunión marca uno de los contactos de más alto nivel registrados en años entre el Comando Sur y las Fuerzas Armadas del régimen cubano, reseña el portal web Martí Noticias.
Ambas partes aseguraron que discutieron asuntos relacionados con la seguridad del perímetro de la base naval de Guantánamo y acordaron mantener canales de comunicación entre los mandos militares.
Para el exoficial de inteligencia cubana José Cohen, el encuentro responde a intereses mucho más amplios que los explicados oficialmente.
“Ahí no lo pueden grabar los cubanos, ahí están en territorio estadounidense, nadie sabe lo que hablaron ni lo que le explicaron, pero sin duda yo creo que forma parte de un proceso de desmantelamiento del régimen”, afirmó Cohen, quien considera que Washington estaría buscando una transición sin enfrentamiento militar.
El encuentro ocurre en medio de un incremento de las tensiones entre Washington y La Habana. Aun así, el régimen cubano intentó proyectar públicamente una imagen de acercamiento y diálogo.
“Se hizo público y Cuba tiene que justificar ese contacto. Para mantener a la población entretenida, le dicen que es un intercambio para revisar la seguridad del perímetro de Guantánamo. El viceministro de las FAR va con el consentimiento de Raúl Castro”, aseguró el exoficial, refiriéndose al general Roberto Legrá Sotolongo y a otros altos mandos militares cubanos que participaron en el intercambio con funcionarios estadounidenses.
Según el analista, el hecho de que el régimen cubano enviara a oficiales formados después de la Revolución también podría reflejar preocupaciones internas sobre el futuro político de la isla.
“Ya no son generales históricos de la Sierra. Son oficiales formados después de la Revolución y probablemente están pensando también en el futuro de sus familias y de sus hijos. Ahora tienen un canal de comunicación directo con el Comando Sur”, señaló.
En las últimas semanas también se ha documentado un aumento de vuelos de inteligencia militar alrededor de Cuba. Reportes señalan más de 20 misiones y más de 150 horas de vigilancia aérea cerca de la isla.
Paralelamente, la Unidad Expedicionaria de Marines número 24 confirmó el despliegue de más de 1,300 marines bajo operaciones del Comando Sur, con misiones de respuesta rápida, protección de embajadas y combate contra redes de narcotráfico y terrorismo.
“Tienen rodeada militarmente a Cuba. Todos los días pasan drones y ya han recopilado una enorme cantidad de inteligencia sobre objetivos militares y estratégicos”, sostuvo Cohen.
Todo esto ocurre además después de la visita a La Habana del director de la CIA, quien sostuvo reuniones con funcionarios del Ministerio del Interior cubano y figuras cercanas al entorno de Raúl Castro, días antes de que fiscales federales anunciaran cargos criminales contra el exgobernante cubano por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
“No es un proceso amigable. Es un proceso de presión y de ultimátum. Y claro que si hay que hablar con Raúl Castro, van a hablar con él, pero para que salga del poder o incluso para ser detenido”, concluyó Cohen.
Hasta el momento no se han anunciado cambios oficiales en la política de Estados Unidos hacia Cuba. Sin embargo, las tensiones entre ambos países vuelven a colocar al Caribe en el centro del tablero geopolítico.
FUENTE: Con información de Martí Noticias
