Confieso que al ver las imágenes difundidas por las televisoras y redes sociales de todo el mundo, por ser una noticia importante, sobre la violencia presuntamente xenofóbica contra los miles de refugiados venezolanos, en la población brasilera fronteriza Pacaraima, en el estado de Roraima, donde sus enseres personales, carpas y camas improvisadas donde dormían, comidas y ropas fueron quemadas en forma violenta y agresiva por turbas de residentes de esa zona, quienes actuaban en venganza, porque un comerciante local muy conocido y querido, fue victima de un atraco en su propia casa, siendo apuñalado varias veces y luego trasladado herido a un centro medico local, presuntamente por la acción de “varios venezolanos”. Nuestros compatriotas recibieron golpes, ofensas y agresiones por turbas fuera de control, sin impórtales sus edades o sexos, hecho condenable desde todo punto de vista.

La realidad fue que alguien señalo falsamente que el hecho había sido cometido por “cuatros venezolanos”, y esto degeneró en una verdadera “cacería humana” contra ellos, inocentes y calumniados por una mente torva y desquiciada. Posteriormente restablecido de sus heridas el comerciante brasilero, manifestó ante a la policía que sus agresores habían sido cuatro pobladores del sector, quienes identifico como paisanos suyos, y los cuales están siendo solicitados por las autoridades policiales. El mal ya estaba hecho y nuestra gente recibió palos, piedras, golpes y quema de sus cosas personales, y la humillación internacional, de ser acusados de cometer un presunto delito criminal. Una calumnia más.

En la ciudad de Lima, Perú, otro caso muy publicitado por los medios tradicionales y de las redes sociales, es el de una banda delictiva denominada “Los Malditos del Tren de Aragua” conformada por cinco venezolanos, simpatizantes y activistas del régimen narco comunista de Maduro, que actuaban contra los pacíficos ciudadanos. Su jefe apodado “el catire’, de nombre Edison Agustín Barrera, es señalado por varios delitos cometidos en Venezuela, entre ellos la acción del “sicariato” contra cuatro víctimas asesinadas. Fueron detenidos y sometidos a juicio penal.

Estos dos casos muy concretos, los comento para intentar llegar a una conclusión política, sobre el tema de la llamada “violencia xenofóbica” contra nuestros hermanos, que huyen de la tragedia y de la crítica situación humanitaria que sufre nuestro país en la actualidad.

No abrigo dudas, así como entre los miles de personas que huyen de la violencia de la guerra civil desatada en Siria y que son clasificados como “refugiados’, vienen entre ellos muchos agentes entrenados en la violencia y el terrorismo, como “infiltrados”, para hacer daño en el territorio norteamericano, esos terroristas son la expresión viva de la “guerra santa”, contra los pecadores de occidente, al final contra inocentes víctimas de la violencia religiosa y dogmática, contra este gran país.

Usando como ejemplo Panamá, primer lugar donde se inicio y prosperó la “guerra xenofóbica” contra los venezolanos, casualmente donde Cuba comunista tiene embajada, asiento permanente de sus agentes G-2 en América Latina, y fuertes ramificaciones de adeptos a su política totalitaria,

Con mucha facilidad y en forma planificada y manipulada, se fueron dando los pasos dirigidos a “vender” la mala imagen de la diáspora venezolana, a través de videos, promoción de “casos montados” en las redes sociales, sus grandes aliados, que al final resultan exitosos, porque concluyen con hechos de agresión física y permanente contra nuestros hermanos, realizando hasta “concursos de violencia practica”, ejemplo quien golpea a un venezolano, tiene un cupón para tomarse una cerveza en determinado establecimiento comercial.(¿)

Los casos concretos presentados de Brasil, Perú, Panamá y posiblemente a corto plazo en Ecuador y Chile, nos ilustran para llegar a la conclusión, que estos evento no son casuales, ni mucho menos responden a una cultura de “violencia xenofóbica” en estos países, ellos están debidamente planificados por técnicos especialistas en la materia de la manipulación psicológica, quienes desarrollan todas las habilidades humanas para “vacunar” sus sueros de odio y violencia sistemática, entre las mentes de los pobladores y ciudadanos de estos países. Es una contribución más a la dictadura de Maduro, de la cacareada “solidaridad internacional” de los comunistas, en este caso del engendro del mal, ubicado en la Cuba comunista, genios maléficos de toda maldad y daño a la humanidad.

No descarto que puedan ocurrir hechos delictuales atribuidos y aislados, por las mismas razones de la gran cantidad de compatriotas, en miles, que pululan en las zonas y regiones fronterizas, huyendo de su tragedia vivencial, como el caso de madres parturientas dando luz en Brasil para evitar la muerte de sus hijos en cualquier hospital venezolano, sin embargo, no todo en política actual es casual o producto del destino, existen objetivos estratégicos de los enemigos de la democracia y la libertad, de sepultar todo vestigio de expresión libre de los pueblos. Esta la manipulación psicológica, es una “herramienta de destrucción” eficiente y barata en su ejecución, colocando a los demás a pensar en lo que ellos quieren que tú hagas.

La racionalidad, la verdadera solidaridad y apoyo a la lucha común de los venezolanos en el mundo, están definidas en las acciones práctica de los gobiernos amigos de muchos países de América y Europa, quienes cada día prestan su respaldo a todas aquellas iniciativas y programas destinados a resolver los problemas urgentes de nuestra población de refugiados.

Ejemplos prácticos, las acciones tomadas por los presidentes y jefe de gobiernos del Perú, Chile, Argentina, Panamá, Costa Rica, Ecuador, Colombia, España, Estados Unidos y Canadá, que hoy protegen a los emigrantes venezolanos, a pesar de las nuevas regulaciones a imponer de exigir previamente pasaportes a los venezolanos en Ecuador y Perú con repercusiones negativas a nuestra gente, queremos en especial agradecemos la ayuda económica de 70 millones de dólares para nuestros refugiados y él envio de un buque hospital por USA a Colombia para atender 1000 pacientes y a las próximas decisiones que en este sentido tomara la OEA y la ONU al respecto. ¡Dios bendiga y acompañe siempre a nuestros hermanos!

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