Compartir videos en vivo no es difícil, y a quien le guste puede hacerlo sin problemas por ejemplo desde Facebook Live, el programa de la red social.
Compartir videos en vivo no es difícil, y a quien le guste puede hacerlo sin problemas por ejemplo desde Facebook Live, el programa de la red social.
Sus ventajas son la facilidad de uso, funcionalidad y alcance, afirma Gavin Karlmeier, redactor especialista en redes sociales. "Uno hace clic sobre la app en una tablet o smartphones en el botón 'Live' y ya está".
A nivel técnico tampoco hay que ser un experto, subraya Karlmeier, que emite cada semana un programa en su página de Facebook. "En mi opinión basta con una buena iluminación y con evitar que haya sonidos molestos de fondo". Al fin y al cabo, lo que importa es el contenido. "Hay que tener en cuenta que la cámara para selfies graba la imagen en espejo. Es decir si uno muestra un papel escrito, la gente lo está viendo en espejo".
No todos los smartphones hacen videos de la misma calidad, opina por su parte Daniel Fiene, director de estrategia digital en el diario "Rheinischer Post". "En los smartphones premium normalmente funciona mejor, porque la cámara es mejor".
Pero en opinión de Fiene es casi más importante un micrófono que permita reproducir un buen sonido en el "livestream" o emisión en directo. Por una parte porque con un smartphone es imposible de todos modos tener una calidad de video profesional, y por otra porque los usuarios se han adaptado a estas nuevas imágenes en Internet.
¿Y cómo llegar a los espectadores? En opinión de Sören Steinmann, dueño de una plataforma de servicios de streaming, hay que elegir la plataforma antes de manera concienzuda. "Mientras que en Facebook uno solo llega a sus propios contactos y seguidores, en Youtube Live también puede ser que a uno lo vea alguien con quien no tiene contacto", explica Steinmann. También alcanza potencialmente a muchas personas Periscope, la app de Twitter.
La condición principal para el éxito es que el contenido sea interesante. Una fiesta familiar puede ser genial para los parientes y amigos, pero no para el público en general. También el lugar es clave, "cuanto más interesante, más atractivo hará el stream para los espectadores", señala Steinmann. Y por supuesto son también fundamentales la personalidad y el carisma del presentador.
Ya sea en Twitter o Facebook, Gavin Karlmeier cree que es importante anticipar que se va a transmitir un video, comentando el tema y contenido. Y también lo que va a durar, agrega este experto, que subraya que nunca debería ser largo.
De todos modos, al final es difícil planear lo que va a pasar. "Uno de los streams de mayor éxito fue el de la estadounidense Candace Payne, que no hizo otra cosa que ponerse una máscara de Chewbacca y reírse de sí misma", recuerda Fiene. Pero conviene animar a los espectadores también a compartir el video para ampliar el alcance.
Una cosa a tener en cuenta es no infringir los derechos de autor, por ejemplo con la música. "Facebook tiene incluso un algoritmo que bloquea la emisión cuando reconoce música protegida", indica Fiene.
Tampoco es sencillo lo que pasa con los propios derechos de imagen, porque en teoría Facebook o Youtube pueden hacer lo que quieran con lo que haya sido transmitido por sus plataformas.
Pero no hay que entrar en pánico, pues si bien tienen que pedir la cesión de derechos para poder emitir los contenidos, "normalmente estas plataformas no actúan contra los deseos del usuario, porque dependen de su buena voluntad", dice Sören Steinmann. Por ahora no se conoce ningún caso en el que un contenido haya sido publicado sin la aprobación del usuario.
FUENTE: dpa
