El hombre, barbero de profesión y padre de un hijo, comenzó saliendo al jardín de su casa disfrazado para animar a sus vecinos, pero cuando le sugirieron que lo hiciera para recaudar fondos para los trabajadores de la salud decidió tomárselo en serio.
Así, Burrows se puso todo tipo de disfraces -desde Shrek, un elfo, hasta una animadora-, y salió a bailar durante cinco horas cada día durante un mes aproximadamente.
El hombre se enfrentó a todo tipo de inclemencias propias del desafío. Incluido un golpe de calor del que salió airoso por bailar con un disfraz de conejo cuando el termómetro marcaba 19 grados en el exterior.
Sin embargo, el esfuerzo tuvo su recompensa y Burrows logró recaudar casi de 2.200 Libras en donaciones que destinará al NHS.
FUENTE: EUROPA PRESS
