MIAMI.-SERGIO OTÁLORA
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@sergiootalora
“Una ciudad dentro de la ciudad”, así describen el Miami World Center, un complejo arquitectónico que aún necesita resolver varios asuntos pendientes con la comunidad
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En la pantalla de una computadora los planos y las animaciones que muestran cómo será el Miami World Center, localizado en el Overtown, una de las zonas más pobres del Condado Miami Dade, sugieren que se está fraguando una revolución arquitectónica, formada por un centro comercial y varios edificios, que transformará para siempre a un vecindario marginal.
La primera etapa de este proyecto, que ocupará 30 acres y tendrá un área de 1 millón de pies cuadrados para tiendas, arranca este septiembre, según lo dijo, en un correo electrónico a DIARIO LAS AMERICAS, Nitin Motwani, una de las cabezas de Miami World Center Associates, grupo que está detrás de la construcción del complejo arquitectónico.
Se ha dicho, además, que esta obra creará 20.000 empleos durante su construcción, y 14.000 trabajos directos e indirectos cuando ya esté culminada. Tendrá 7.000 espacios de parqueo, 1.000 apartamentos y 1.800 habitaciones de hotel, a cargo del Marriot Marquis Hotel.
El pasado 14 de julio, la Comisión del condado Miami-Dade dio la aprobación de la ordenanza que aceptó la petición de crear el CDD del Miami World Center, es decir, el centro de desarrollo comunitario. Este es un mecanismo que les permitirá a los constructores, mediante la emisión de bonos basados en los impuestos que se cobrarán a todos los propietarios de inmuebles localizados dentro del CDD, financiar 78 millones de dólares en la construcción de infraestructura: mejoramiento de calles, acueducto y alcantarillado, mantenimiento de jardines, prados y de los edificios.
Movilización
Sin embargo, días antes de la aprobación activistas de la comunidad y residentes de Overtown se tomaron las oficinas de los comisionados del condado Miami-Dade exigiendo que hubiera mayor comunicación con la gente, mejores salarios, viviendas costeables y otra serie de beneficios para la comunidad.
El proyecto valorado en más de 1.000 millones de dólares será construido en uno de los vecindarios con mayores problemas sociales, como el desempleo y diversas formas de delitos. De hecho, algo que intensificó la movilización de la comunidad es que la ciudad de Miami había aprobado que un CRA (agencia de desarrollo comunitario, por sus siglas en inglés) de Overtown subsidiará el proyecto con 88 millones de dólares, pertenecientes los contribuyentes.
Bajo la perspectiva de Motwani –uno de los principales inversionistas- “al trabajar con el CRA y la Ciudad hemos desarrollado un acuerdo de beneficios comunitarios que conlleva una inversión de un total aproximado de 2.000 millones de dólares y que hace posible la creación de miles de nuevos empleos”, indicó.
Daniela Saczek, activista del Centro de Trabajadores de Miami, ve que, en principio, ha sido “exitosa” la presión que la comunidad ha ejercido sobre sus representantes en las comisiones. “Tenemos un acuerdo que incluye vivienda costeable, salarios decentes, empleos permanentes para las mujeres y contratación de trabajadores locales”.
Pero falta un punto que, dadas las condiciones sociales de la comunidad, es crucial, según lo afirmó Saczek: “Ahora queremos incluir una de nuestras exigencias más importantes, que sea la de no discriminar a aquellos que estuvieron en la cárcel, que no sean discriminados desde el momento en el que deben llenar el formulario y deben marcar una casilla de antecedentes penales”.
Para Motwani el acuerdo logrado con el presidente del CRA , que es también el comisionado del distrito 5, Keon Hardemon, y aprobado por la Comisión de la ciudad de Miami, “da prioridad a la contratación de trabajadores locales del Overtown y Park West, con salarios que están de manera significativa por encima del mínimo”, según lo acotó en comunicación con DLA.
Respetar el acuerdo
En el mismo mensaje electrónico Motwani se mostró optimista en relación con el apoyo de la comunidad al proyecto, incluso de aquellos “grupos que han sido escépticos sobre el desarrollo de nuestros planes”, puntualizó.
A pesar de ese entusiasmo, hay un punto pendiente en la negociación, que al parecer no estuvo incluido en las conversaciones sostenidas por Hardemon con los constructores, y aún genera gran desconfianza y ansiedad en la comunidad. Se trata de que los acuerdos tengan fuerza de ley e instrumentos que penalicen a los constructores que no los cumplan.
El Centro de Trabajadores de Miami tiene preparado un documento para discutirlo con los inversionistas del World Center. Busca ampliar el porcentaje de participación en la construcción del proyecto de trabajadores que residan en Overtown. También incrementar la cantidad de unidades de vivienda costeable para personas de bajos ingresos e incentivar la contratación y el entrenamiento de los ciudadanos que hace un buen tiempo pagaron sus deudas con la sociedad.
Según Saczek, “sabemos que esas son solo victorias parciales por la falta de mecanismos para que haya rendimiento de cuentas. Vamos a seguir presionando para que ellos [los constructores] cumplan lo que han prometido”.
(FOTOS CORTESÍA)
