MIAMI.-PAULO LAZO
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@Paulo_JLazo
Jason Quiroga, estudiante del Miami Dade College, es hijo de inmigrantes cubanos y atesora la gran esperanza de convertirse en astronautas
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Jason Quiroga va camino de convertirse en el primer hispano del sur de la Florida que pueda viajar al espacio.
Con apenas 19 años, lidera la clase de Robotics Club en Miami Dade College y se perfila a continuar estudios para ingresar en el programa especial de National Aeronautics and Space Administration (NASA).
Hace apenas un año Quiroga fue invitado a visitar las áreas restringidas del Centro Espacial Kennedy (KSC por sus siglas en inglés) y divisó un pasamano de color rojo, que creyó haber visto antes.
Al regresar a su hogar, buscó su álbum de fotografías y encontró una imagen donde aparece, aun siendo un niño, apoyado en la misma baranda roja, cuando KSC permitía el acceso a la zona restringida, donde se observa a los ingenieros de NASA trabajar.
“Mis padres solían decirme que todos mis amigos querían ir a Disney World y me preguntaban por qué yo siempre quería ir al Centro Espacial Kennedy”, narró en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
Hoy, gracias a la especialidad de Ingeniería Aeroespacial, incluida en el vasto universo de programas de estudios que ofrece Miami-Dade College, y los resultados académicos de joven, su sueño de viajar al espacio está cada vez más cercano.
Desde pequeño, Quiroga deseó ser astronauta. Sin embargo, reveló que ese deseo, desde el principio, fue custionado.
“Creo que la mayor dificultad que he afrontado es cuando la gente me decían que mi sueño era ridículo. Escuchar las críticas ha sido un obstáculo, pero lo he usado como una forma de alimentar mi determinación”, afirmó.
“Siempre he querido ser astronauta. Por alguna razón, siempre ha sido mi vocación”.
Orígenes
Sus padres, Jimmy y Vivian, emigraron a EEUU desde Cuba en la década de los años 60. Según el joven, el Gobierno de la isla sometió a sus abuelos a una “tortura horrible e inhumana”.
“Los arrestaron. Fueron prisioneros políticos por oponerse al régimen comunista”, señaló.
Entonces recordó cómo sus padres le enseñaron a creer que nada es imposible. “Uno siempre puede alcanzar las metas, incluso tratar de llegar a la estrellas. Tal vez, literalmente, ese sea mi caso”.
Vivian Quiroga asegura que su hijo siempre ha perseverado para conseguir su objetivo, aunque confiesa que le aterra la idea de que se aventure a viajar al espacio.
Incluso recuerda cómo decidió practicar paracaidismo, tan sólo unas horas después de cumplir 18 años, lo cual demuestra que él “pertenece allá afuera”.
“Está siempre haciendo todo lo que puede con la ayuda de mucha gente maravillosa que ha presenciado su pasión”, dijo la madre.
“Jason ha tenido la posibilidad de seguir su sueño de contribuir de alguna manera al programa espacial. Es muy reservado y observador, y siempre ha sido creativo. Cada vez que habla, tiene algo muy interesante y estupendo que decir”.
El interés del joven por la ingeniería se ha mantenido vigente desde la infancia. En la escuela fundó y presidió el primer club de temas robóticos, que logró convertir en un equipo con alcance para asistir a un concurso estatal.
“Siempre he estado interesado en saber qué hay allá afuera. Vivimos en la Tierra y es tan solo uno de los nueve planetas que conforman nuestro sistema solar, que a su vez es uno de los miles en nuestra galaxia. Entonces, nos damos cuenta de que nuestro planeta es sólo una mota de polvo en la vastedad del universo. Ser capaz de explorar un poco más todo eso y contribuir al conocimiento es algo que realmente me interesa”, subrayó.
Para Quiroga, además de los honores obtenidos como estudiante, su mayor éxito es la cantidad de personas a las que ha logrado inspirar.
“Es algo enorme para mí, ver que con 19 años, inspiro a otras personas. Es decir, ¿qué he hecho yo [para conseguirlo]?”, reflexionó.
“Ha valido el sacrificio por vencer cada dificultad. Vale la pena ver a tanta gente inspirada y maravillada por lo que quiero hacer”.
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