MIAMI.- REDACCIÓN
En las televisiones comenzaron a circular imágenes de coches de la Policía y ambulancias, pero no mucho más. La Policía estableció un amplio cerco. Y después llegó un tuit de la Policía que indicaba que había numerosos muertos
MIAMI.- REDACCIÓN
Pasarán muchos años para que la tranquila ciudad de Orlando, en el centro de la Florida, pueda recuperarse de los estragos que deja la acción armada más sangrienta de los Estados Unidos, perpetrada por un hombre en un club gay, cuyo saldo de 50 muertos y 53 heridos causó reacciones a nivel mundial.
Era una noche en la que los asistentes al club nocturno gay “Pulse” sólo querían bailar y divertirse, y acabó convertida en una “carnicería humana”, la madrugada de este domingo, cuando un sujeto armado con un rifle de asalto y una pistola ingresó al local disparando.
Según el jefe de la Policía de Orlando, John Mina, “parece que todo fue organizado y bien preparado”, al tiempo que confirmó que el responsable del múltiple crimen fue identificado como Omar Seddique Mateen, estadounidense de padres afganos, de 29 años y residente en Port St. Lucie, Florida, quien antes de cometer el hecho llamó al 911 y “juró lealtad al grupo terrorista ISIS”.
"El ataque armado perpetrado contra un club nocturno de homosexuales en la ciudad de Orlando en el estado estadounidense de Florida (...) fue perpetrado por un combatiente del Estado Islámico", señaló la agencia de noticias Amaq, vinculada a los yihadistas..
El rifle que usó el agresor fue un AR-15, el mismo modelo utilizado en las masacres de la escuela primaria Sandy Hook, en Connecticut, donde un pistolero mató a unas 26 personas -la mayoría niños- en 2012, así como en otro tiroteo en un cine de Aurora, Colorado, donde murieron 12 personas.
Entre tanto, el padre del responsable de la masacre aseguró que el ataque “no tiene nada que ver con la religión”, según informó la emisora de televisión NBC.
Al respecto, Mir Seddique confesó a esa televisión que su hijo, Omar M., abatido en un tiroteo con la policía, se había enfadado al ver a dos hombres besarse hace algunos meses en Miami.
“Estamos diciendo que pedimos perdón por el incidente. No éramos conscientes de nada de lo que él estaba haciendo. Estamos en estado de shock como el resto del país”, dijo Mir Seddique a la emisora.
Historias de terror
Christopher Hansen creía al principio que el sonido de los disparos era parte de la música, pero entonces vio cómo la gente se tiraba al suelo y otros huían hacia la salida. “Era un bang, bang, bang, uno detrás del otro. Duró tanto como una canción”.
Tampoco Rosie Feba lo tomó al principio cuando su novia le dijo: “Alguien está disparando”. Hasta que vio al desconocido con el arma. Las dos mujeres corrieron, llevándose a un herido que tenía la manga de la camiseta llena de sangre. Mientras, otros marcaban el 911, el número de emergencias en Estados Unidos.
“Pulse” es un club muy popular en la ciudad de Orlando, en el estado suroriental de Florida, que se autodenomina el “bar gay más caliente”. Siempre lleno. Al fin y al cabo en junio se celebra el “Gay Pride Month”, el mes en el que gay, lesbianas, bisexuales y transexuales celebran sus avances y derechos adquiridos en largos años de lucha contra la discriminación social.
Esa noche se programaba una fiesta de música latina, con ritmos calientes y bebida fría.
Más de 300 personas, según se ha sabido después, se encontraban en el club cuando comenzó el horror, muchos de ellos en plena pista de baile, al ritmo de “a last dance” (el último baile) antes del cierre del club en torno a las 2:00 horas (local, 6:00 GMT).
Era la primera vez que Rosie Feba había llevado a su novia al club. Las dos salieron ilesas y pudieron ayudar a otros.
También Hansen entró al rescate, frenando la hemorragia de un herido con su pañuelo y levantando al hombre con ayuda de otros a la superficie de carga de una pickup. “Fue horrible, Por todas partes había charcos de sangre”, dijo la prensa local.
Durante horas, después de que el atacante abriera fuego, imperó la incertidumbre sobre lo que estaba ocurriendo dentro del club. Sin embargo, quedó claro que era algo grave cuando el “Pulse” colgó un mensaje en su propia cuenta de Facebook: “Salgan de ‘Pulse’ y huyan”.
En las televisiones comenzaron a circular imágenes de coches de la Policía y ambulancias, pero no mucho más. La Policía estableció un amplio cerco. Y después llegó un tuit de la Policía que indicaba que había numerosos muertos.
Más tarde llegaron las primeras informaciones de testigos, entre ellos Ricardo Negrón Almodóvar, que escapó por poco de los disparos. “La gente en la pista de baile y en el bar se tiraban unos sobre otros y algunos de nosotros logramos llegar a la puerta y salir corriendo”, contó en su Facebook.
Obama: Es “un acto de terrorismo y odio”
El presidente de EEUU, Barack Obama, calificó de “acto de terrorismo y odio” el tiroteo perpetrado en el club nocturno de Orlando.
“Esto fue un acto de terrorismo y un acto de odio y, como americanos, estamos unidos en el dolor, la indignación y la determinación para defender a nuestra gente”, afirmó Obama, visiblemente afectado, en una declaración hecha desde la Casa Blanca.
El tirador “era una persona llena de odio y en los próximos días descubriremos por qué y cómo sucedió esto”, indicó el mandatario, quien envió sus condolencias a las víctimas y sus familiares.
El presidente subrayó que se trata del “tiroteo más letal en la historia” de Estados Unidos, en una declaración efectuada tras reunirse con el director del Buró Federal de Investigación (FBI) y sus asesores en materia de seguridad nacional.
“Todavía estamos conociendo los hechos”, apuntó Obama, al confirmar que el FBI investiga la masacre como “un acto de terrorismo”.
Comunidad LGBT condena la matanza
La Confederación LGBT (Colegas) mostró su más enérgica condena por la matanza ocurrida en el club gay Pulse de Orlando, que la Policía investiga como “un acto de terrorismo”.
Colegas envió una carta de condolencias al embajador de Estados Unidos en España, James Costos, por este “infame atentado terrorista”, y ha mostrado su solidaridad con los amigos y allegados de las personas muertas y heridas en la masacre.
“Desde Colegas consideramos que el Estado Islámico y el islamismo radical constituyen en la actualidad la mayor amenaza internacional contra la población LGBT, convirtiendo las zonas ocupadas de Oriente Medio en un auténtico gaycidio, ante el silencio y la complacencia del mundo”, subraya el presidente de Colegas, Francisco Ramírez.
En un comunicado, Ramírez hace un llamamiento a “actuar con contundencia” frente a los islamistas que pretenden “exportar el terror hacia Europa y otros países de Occidente, imponer su fundamentalismo religioso y exterminar a todos aquellos que no piensen como ellos”.
El AR-15, el arma de la matanza de Orlando
La Policía de Orlando, Florida, reveló que el autor de la masacre iba armado con una pistola y con un rifle AR-15, modelo tristemente famoso en Estados Unidos y un clásico de casos similares al del club gay.
Creada por la firma Colt desde el año 1958, el AR-15 es un fusil semiautomático, diseñado por Eugene Stoner y que entró en funcionamiento en la guerra de Vietnam. Su principal ventaja es la ligereza, pues pesa menos de 3 kilogramos (sin cargar) y sólo 4,2 en su versión de uso civil.
Tiene una cadencia de fuego de 30 disparos por minuto y tiene un alcance que supera los 550 metros y es el rifle semiautomático más vendido en Estados Unidos y no en vano se puede encontrar fácilmente en internet por un precio inferior a 500 dólares (algo más de 440 euros).
Esta arma es tristemente famosa por haber sido empleada en dos masacres que tuvieron lugar en 2012. Así, James Eagan Holmes la usó el 20 de julio en el tiroteo en un cine en Aurora, Colorado, donde decenas de personas veían “El caballero oscuro: la leyenda renace”. En aquella ocasión fallecieron 12 personas y hubo 70 heridos.
Más tarde, el 14 de diciembre de aquel año, Adam Peter Lanza usó un AR-15 en el colegio de Sandy Hook, en Connecticut. En ese acto criminal murieron 28 personas, incluido el propio Lanza, que se quitó la vida.
Hasta este domingo, aquel suceso era el segundo tiroteo más mortífero de la historia de Estados Unidos. Tras estos dos casos, las ventas del AR-15 aumentaron de manera espectacular.
El motivo, al parecer, fue el rumor de que el Gobierno de Obama pretendía prohibir la venta de fusiles semiautomáticos para uso civil, aunque nunca se llegó a aprobar tal medida.
LEA TAMBIÉN:
