Quito celebra el 38 aniversario de su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Un aniversario no redondo. Sin embargo, como la capital de Ecuador fue en 1978 la primera del mundo en ingresar en la lista de la Unesco, cada año significa un nuevo récord que obliga a festejar.

Independientemente de los jubileos, merece la pena visitar la metrópoli andina durante más de un día. En los siguientes cuatro lugares, los visitantes pueden experimentar muy bien el carácter crudo y al mismo tiempo soleado de Quito:

CENTRO HISTÓRICO: Un orgulloso museo al aire libre con el título de Patrimonio de la Humanidad. La Plaza de la Independencia es el corazón del histórico casco viejo de la ciudad. Fuentes que borbotean rodeadas de orgullosos monumentos de arquitectura colonial: el palacio presidencial, la catedral, blanca como la flor de almendro, y el hotel de lujo Plaza Grande.

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Durante mucho tiempo, Quito tenía una mala imagen por su alto índice de criminalidad. Hoy, sin embargo, un paseo por los callejones del centro histórico no supone ningún riesgo de seguridad, al menos de día.

Las imponentes torres de la Basílica del Voto Nacional ofrecen una excelente vista panorámica del casco viejo. Aunque está construida de hormigón, la iglesia impresiona por su estilo neogótico, como puede apreciarse durante el ascenso hacia el mirador más alto. El centro histórico es un lugar para un clásico tour cultural, que incluye la Iglesia de San Francisco y el convento jesuita La Compañía. Los visitantes cultos averiguan qué influencias arquitectónicas se integraron en qué construcciones coloniales. Pero uno también puede simplemente dar un paseo, tomar un jugo en el café del antiguo Teatro Bolívar y observar el movimiento en las calles.

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MARISCAL SUCRE: Una fiesta en “Gringolandia”. En el centro-norte de Quito se encuentra La Mariscal, un barrio moderno de la capital, que se ha ido convirtiendo en un “Gringo Trail”, una estación en la ruta que siguen muchos mochileros, en su mayoría blancos, por América del Sur. El barrio cuenta con un sinnúmero de bares, restaurantes y hostales. Sin duda alguna, La Mariscal dista mucho de ser un barrio de subcultura. Por algo se lo conoce como “Gringolandia”.

Sin embargo, el barrio también es un destino para jóvenes de la capital que asumen, seguros de sí mismos, las nuevas tendencias de la moda global. Y durante la noche no solo se puede escuchar a Lady Gaga y 50 Cent sino también música en vivo, por ejemplo en la céntrica Plaza Foch.

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<p>Hoy un paseo por los callejones del centro histórico no supone riesgo de seguridad.</p> <p></p>

Hoy un paseo por los callejones del centro histórico no supone riesgo de seguridad.

PARQUE LA CAROLINA: Quito no es Nueva York. Aun así, el Parque la Carolina se parece en el mapa un poco al Central Park: una extensa área verde situada en el centro de la ciudad, en la Avenida Amazonas entre altos edificios de oficina austeros. En una laguna artificial, pequeños hidropedales navegan en círculos como en un parque de atracciones. Aquí se juega al fútbol, al baloncesto y a una variante ecuatoriana del béisbol. La gente hace footing y ejercicios de gimnasia o come helados y está atenta para que sus hijos no se escapen.

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En el Parque La Carolina, Quito se presenta como la gran ciudad moderna que efectivamente es. El parque no es un lugar blindado para la élite. Aquí se reúnen personas totalmente comunes y corrientes, aunque no se ven pobres. El ambiente alegre es contagioso. Lo mejor es sentarse bajo un árbol en la sombra y simplemente observar un rato lo que está haciendo la gente.

TELEFÉRIQO: Desde muchos lugares en Quito, el Rucu Pichincha se asemeja más a un cerro que a una montaña de verdad. Sin embargo, la perspectiva es engañosa. Esto se debe sobre todo al hecho de que la propia ciudad está situada a una altura de nada menos que 2.850 metros sobre el nivel del mar, por lo que es la capital más alta del mundo. Quien suba cómodamente en el Teleférico a la montaña se baja a una altura de casi 4.000 metros. La excursión en teleférico ofrece una vista espectacular de Quito y varios volcanes cubiertos de glaciares.

FUENTE: dpa

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