MIAMI.– Durante toda la campaña presidencial Donald Trump arremetió contra Wall Street. Prometió a los suyos que iba acabar con la oligarquía financiera “que ha ahogado a este país” y “sacado a familias de sus casas”. Criticó duramente a su contendiente demócrata, Hillary Clinton, por haberse congraciado con la alta finanza del país e, inclusive, cobrado por discursos pronunciados a puertas cerradas en instituciones de inversiones de riesgo.

Pero, sin duda y no al parecer, sus promesas electorales en este sentido han sido pura palabrería. Donald Trump acaba de entregarle el Departamento del Tesoro a Wall Street al nombrar al contador de su campaña para el puesto, uno de los más importantes ejecutivos durante 17 años de la firma de inversiones de riesgo Goldman Sachs. Se trata del multi millonario Steven Mnuchin, más conocido por el ‘señor cierra-casas’.

Al frente de Goldman Sachs, Mnuchin trajo mucha desgracia y tristeza al sur de Florida, la región del país donde hubo más familias que fueron sacadas de sus casas por el impago de la hipotecas que en cualquier región del país, tras el ‘boom’ y la crisis inmobiliaria del 2008 que, por poco, acaba con la banca comercial estadounidense.

Detrás de todo esto se encontraba Goldman Sachs que, como firma especializada en inversiones de riesgo, asumió los costos de muchas hipotecas para más tarde cerrarlas tras la subida de las tasas de interés interbancarias. La crisis llevó, primero a la administración de George W. Bush y posteriormente, la de Barack Obama, a tener que prácticamente ‘federalizar’ la banca privada e inyectar miles de millones de dólares para rescatar las finanzas privadas.

Al tiempo que ejercía funciones en Goldman Sachs, considerado hoy día como el verdadero banco mundial, Mnuchin también tenía asiento en la administración de OneWest Bank, que extendió muchos préstamos tóxicos amparados en las inversiones de Goldman Sachs. No le fue del todo bien porque los propietarios comenzaron a acudir a los tribunales y los jueces tomaron cartas en el asunto.

El año 2009 un juez del condado de Suffolk, en Nueva York, sencillamente borró de los papeles una deuda hipotecaria de 525.000 dólares de una pareja de Long Island, porque OneWest Bank “usó tácticas intimidatorias, repugnantes y repulsivas” para convencer a la pareja a adquirir el préstamos y después para cobrarlo cuando se hizo evidente que no podían pagarlo. En San Francisco, Mnuchin sacó a una anciana de 86 años porque debía tres meses de hipoteca que había pagado religiosamente durante 42 años.

En California, la Coalición Californiana de Reinversiones, tras obtener un legajo de documentos a través del Acta de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés), descubrió que OneWest Bank también se cebó con los ancianos que suscribieron un préstamo hipotecario revertido, por intermedio de una subsidiaria del banco llamada ‘Financial Freedom’. Según cifras documentadas, la empresa fue responsable de 39% de las reposesiones de los prestamos hipotecarios revertidos en todo el país y eso que ‘Financial Freedom’ sirve apenas el 17% del mercado, por lo cual se concluye que el banco de Mnuchin estaba reposeyendo a una velocidad dos veces superior que las demás firmas de inversión y bancos.

Eran los tiempos en que los bancos no pedían un adelanto porcentual para conceder un préstamo y no prestaban, a propósito se supo después, mucha atención a las capacidades financieras de sus clientes. Después de todo estaba Goldman Sachs para responder en caso de crisis y en ese entonces Mnuchin comenzó a ser conocido como ‘el señor cierra-casas’.

“Donald Trump ha entregado el Tesoro de este país a la alta finanza. ¿Por qué no estoy sorprendido?”, comentó George Marcus, uno analista financiero de Wall Street consultado por Diario Las Américas, recordando que Mnuchin fue el banquero que logró convencer a Trump de cambiar el nombre de su casino en Atlantic City hace 20 años, de modo a declararse en una bancarrota que le fuera favorable.

No es por un problema de apoyo político. De hecho antes de convertirse en contador de la campaña presidencial de Trump, Mnuchin había contribuido con 8.000 dólares a la de Hillary Clinton, tal como el presidente electo lo hizo varios años seguidos a las contiendas demócratas.

Pero en este caso el nombramiento es chocante precisamente por las `credenciales’ del nominado. “Al nominar el señor Mnuchin como secretario del Tesoro, Trump está mostrando claramente lo que debemos esperar de su administración: un baraje de ataques a los derechos civiles, las familias trabajadoras y los derechos de los consumidores. Espero que el senado sea sagaz y se dé cuenta”, comentó Paulina González, directora ejecutiva de la Coalición Californiana de Reinversión.

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