La credibilidad y la confianza en los medios de comunicación, y con ellos la de la prensa, no han quedado muy bien como consecuencia de los procesos políticos y resultados del Brexit, el referéndum colombiano sobre la paz y las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. No es solamente un tema de encuestas o previsiones, se trata de que muchos de los medios de comunicación y la prensa que se expresa por medio de ellos, pasaron del papel de información y opinión a un rol de proselitismo abierto, encubierto o militante que la gente percibió con claridad. Cuando los medios de comunicación utilizando la información y la opinión, se incorporan como parte de campañas proselitistas por justas o importantes que estas parezcan, corren el riesgo de ser derrotados junto con el candidato, producto o posición que eligieron, con grave daño a su imagen y al papel que les corresponde en democracia.

Hay una importante diferencia entre “medio de comunicación” y “prensa”. Los medios de comunicación los instrumentos y la prensa parte de su contenido. Medios de comunicación “son instrumentos tecnológicos, herramientas de la sociedad utilizados para informar y comunicar mensajes en versión textual, sonora, visual, virtual…”, o sea “todos los soportes en los cuales puede ser transmitida una idea o un mensaje”. El desarrollo tecnológico ha hecho que en el siglo XXI se consideren como medios tradicionales a los medios escritos, la radio y la televisión, por la irrupción del internet con nuevos o medios alternativos a lo virtual, las paginas web, los blogs, las redes sociales integradas por un numero creciente de sistemas y aplicaciones que permiten comunicación masiva en tiempo real. En democracia los medios son en general privados, locales, cadenas y conglomerados que disputan la atención de la gente por el negocio de la propaganda. También existen medios bajo control estatal y su concentración directa o simulada en manos de gobiernos es característica de los gobiernos no democráticos y dictaduras.

La prensa cuya acepción primaria se refiere a la “máquina de comprimir” que se usó –entre otras cosas- para imprimir en papel un texto escrito, es en el ámbito de la comunicación social “el conjunto de las publicaciones periódicas” y el “conjunto de las personas dedicadas al periodismo”. En el sentido que nos ocupa, la prensa se refiere al “conjunto de publicaciones periódicas que tiene como objetivo informar sobre los más diversos temas de actualidad e interés publico y al conjunto de personas que ejercen el periodismo”. Periodismo es “la actividad profesional que en términos generales consiste en la captación y tratamiento de la información en cualquiera de sus formas y variedades”. Dragni citado por Bracho afirma que “la información significa el conjunto de actividades que tienen por fin recoger, elaborar, transmitir y difundir noticias….que la información periodística debe asegurar y posibilitar el conocimiento de hechos, ideas y opiniones”.

Una de las características de la democracia es la libertad de prensa, que es “el conjunto de garantías que tienen los ciudadanos para organizarse en la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados ni censurados por los poderes del estado, en los que toda persona pueda publicar sus ideas libremente sin censura previa”. La libertad de prensa esta fundada en la libertad de opinión y de expresión consagradas por el Art. 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y sin libertad de prensa definitivamente no hay democracia.

Es en este contexto tan complejo pero al propio tiempo tan sencillo en que los medios de comunicación y los periodistas pueden escoger el alcance de su trabajo y desempeño en los procesos de elecciones o votación en los que la población debe tomar decisiones en el marco de la democracia. Pueden hacer prensa, información y opinión, pueden incluso tomar una posición y formular recomendaciones o preferencias, o pueden tomar posición política y formar parte de la campaña como un instrumento mas del proselitismo de determinada posición o candidato. Lo que no pueden hacer es simular informar y hacer proselitismo porque en ese papel casi no se diferencian de los medios manipulados por los regímenes dictatoriales donde con el control de prensa esta se convierte en una herramienta más de violación de la libertad.

Cuanto más importante sea el tema sometido a decisión popular son mas posibles los choques de intereses entre el medio de comunicación, sus empresarios, directores, la prensa que los integra, los grupos o líderes en pugna, los clientes o el mercado que los soporta. La ecuación es muy difícil y en general en los casos del Brexit, del referéndum por la paz en Colombia y en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, no han dejado bien parados a la mayoría de los medios y prensa considerados libres. Existe la peligrosa sensación de que en esos tres procesos uno de los derrotados han sido los medios de comunicación y la prensa.

La democracia permite que medios de comunicación y prensa decidan por lo que consideren más conveniente, más correcto e incluso más comercial, pues de eso se trata la libertad. Pero, el equivocado uso de la libertad tiene consecuencias de credibilidad, de imagen e incluso de mercado, en tiempos en que la comunicación virtual en tiempo real -con el denominado periodismo ciudadano- se expande, y las medias verdades o noticias sesgadas tienen vida cada vez mas corta. Se trata de un tema cuya discusión es difícil y recién comienza como parte de las transformaciones de la sociedad actual, en el que uno de los aportes puede ser guiarse preferentemente por la regla de los principios y valores que han hecho de la prensa libre un elemento imprescindible de la libertad y la democracia.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que luego del exhorto de El Vaticano y del retiro de la oposición de la mesa de diálogo, el Gobierno venezolano cumplirá con los acuerdos?

Las Más Leídas