MANAGUA.- El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) acusó este viernes al presidente Daniel Ortega de fomentar la represión y la incertidumbre para impedir el éxito de un diálogo que frene la crisis política en el país, tras las protestas que dejaron decenas de muertos, según datos no oficiales.

"Daniel Ortega no está creando las condiciones para un diálogo nacional (...) sigue con la represión y mantiene una atmósfera de zozobra e incertidumbre", dijo en rueda de prensa la presidenta del CENIDH, Vilma Núñez.

La activista denunció que en las últimas horas fuerzas de choque del Gobierno protegidas por la policía siguen hostigando a manifestantes y hace dos días atacaron a tiros la Universidad Politécnica de Managua, donde seis estudiantes resultaron heridos.

"El que obstaculiza el diálogo se llama Daniel Ortega, (que) sigue ejerciendo la represión y sigue aferrado al poder", expresó Núñez.

La abogada presentó un informe preliminar del CENIDH, que registra un total de 45 muertes confirmadas y más de 400 personas lesionadas en el país entre el 19 de abril y el pasado 3 de mayo. Además, un número no precisado de heridos están aún en hospitales, se indicó.

La cifra de víctimas durante los disturbios no coinciden. La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) registran 54 y 63 fallecidos respectivamente, mientras que el Gobierno sólo reportó diez.

La crisis estalló en 17 de abril con una protesta de estudiantes contra una polémica al Seguro Social que pretendía aumentar las cuotas de trabajadores y empresas. Las protestas se multiplicaron en varias ciudades debido a la acción violenta de la policía.

Núñez dijo que Nicaragua vive "una situación muy difícil" y que el diálogo previsto a iniciar con mediación de la Iglesia católica "no bastará" para resolver la crisis, cuya solución parece incierta.

Opinó que no ve "una salida jurídica" aceptable, ya que si Ortega fuese obligado a renunciar asumiría su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo. Y si dimitiera Murillo, la Presidencia quedaría en manos del sandinista Gustavo Porras, titular del Parlamento.

Tampoco conviene convocar a elecciones anticipadas, como algunos opositores han propuesto, "porque no tenemos un Consejo Supremo Electoral creíble" y podría haber fraude a favor del oficialismo, razonó Núñez.

A su juicio, lo primero debe ser crear una Comisión de la Verdad integrada por personas honorables y figuras de prestigio internacional, y rechazó la entidad formada por el Parlamento, dominado por el oficialismo.

"Lo primero será hacer justicia con los muertos y sus familias", porque "no se puede hacer un cambio sobre un charco de sangre, no puede haber borrón y cuenta nueva", aseveró.

Este viernes, el titular del Parlamento anunció que el próximo domingo se conocerán los nombres de los miembros de la Comisión de la Verdad. Núñez afirmó que esa instancia "no es garantía de justicia, pues el Poder Legislativo y el Judicial están sometidos a Ortega".

Al presentar el informe preliminar del Cenidh, la asesora jurídica Wendy Flores dijo que contiene "una cadena de violaciones a todos los derechos humanos" y que las denuncias contra la Policía y las fuerzas de choque del Gobierno están documentadas y respaldadas por testimonios, videos e imágenes.

FUENTE: dpa

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