Reunidos en un seminario virtual del Consejo Superior de la Democracia Cristiana de Venezuela, el tema fue analizado por los expresidentes Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica) y Andrés Pastrana (Colombia), el excandidato presidencial de Venezuela Henrique Salas Römer, la diputada mexicana Mariana Gómez del Campo y el secretario general de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), Asdrúbal Aguiar.
Según el expresidente Rodríguez, a pesar de la “contundencia de nuestros valores fundamentales, las acciones humanas en nuestra región no se han regido por los valores del humanismo cristiano” porque, desde su punto de vista, “en Latinoamérica no han prevalecido estos valores que nos son consustanciales”.
Dijo también que en el continente “no ha prevalecido el uso de la razón para escoger libremente, con base en la verdad, el bien y el amor”. A su juicio, “ha prevalecido un ilusionismo engañador”.
Para el exmandatario tico, “no es fácil vivir menos fácil es vivir un cambio de época”, con los adelantos de la tecnología. “La preponderancia de las redes sociales con sus algoritmos que facilitan la comunicación impensada, nos separa en grupos cerrados y hostilmente enfrentados que magnifican la fortaleza de lo que llamamos fake news”, dijo.
Un paso a seguir, de acuerdo con Rodríguez, es “esforzarnos en el respeto a la vida, la dignidad y la libertad de las personas”, frente a lo que denominó un “poderoso ataque” de los “valores fundamentales del humanismo cristiano”.
Las tradiciones judeocristianas han sido una fuente importante de inspiración y guía para muchas sociedades occidentales, incluida la democracia, y han contribuido a la formación de valores y principios que forman la base de esta forma de gobierno.
Amenazas: Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla
Por su parte, el expresidente Andrés Pastrana enfocó su intervención en el seminario ‘El humanismo cristiano ante los desafíos del presente’ sobre las “amenazas novedosas que nunca habíamos enfrentado”, que asoció con el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, dos organizaciones que reúnen a gobernantes y dirigentes de la izquierda en la región.
Pastrana comentó que estas asociaciones “se apoyan entre sí, intervienen en los asuntos internos de otras naciones, cuentan con un financiamiento ilimitado y no tienen escrúpulos”.
Hoy, según cifras del exjefe de Estado colombiano, el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla cuentan con 12 presidentes en ejercicio. “Creo que ninguna corriente política había logrado esto en nuestra región, con una doble moral, puesto que condenan la violencia desatada en Brasil, como lo hicimos nosotros, pero avalan las protestas vandálicas en Perú, Chile y Colombia”, afirmó.
Adicionalmente, dijo, “quieren aprovechar su mayoría circunstancial para tomar el control de organismos multilaterales como la CELAC, Unasur, Mercosur y la Organización de Estados Americanos (OEA)”.
Añadió que hasta el momento no se ha producido una articulación de la derecha y de la centroderecha para hacerle frente al Foro de Sao Paulo y al Grupo de Puebla. “Pero hoy quiero decirles que ya estamos trabajando en un proyecto regional, que muy pronto daremos a conocer”, anunció.
Tiranos y dictadores
Entretanto, la diputada Gómez del Campo puso especial énfasis en la “penetración de la izquierda” en América Latina, “con tiranos y dictadores”, y en “gobiernos demócratas cristianos” convertidos en “gobiernos meramente populistas, sin sentido, que no van hacia ninguna parte”.
Acorde con la política mexicana, la “persona humana es el centro del universo, hecho a semejanza de Dios”. Sin embargo, cuestionó que algunos gobiernos estarían dejando a un lado ese principio que calificó como el “punto de partida del humanismo y de nuestros partidos políticos”.
Otro de los participantes en el conversatorio, el excandidato presidencial venezolano Henrique Salas Römer, advirtió acerca del avance de China, Rusia e Irán, “adversarios de Estados Unidos”, en la geopolítica regional y alertó sobre la influencia de “muchos partidos democratacristianos” en el mundo.
Estos partidos, conforme con lo expresado por Salas Römer, siendo “una fuerza y filosóficamente coherentes y activos en varios países del mundo, han perdido influencia en naciones en las que ayer fueron factores fundamentales”. Citó el caso de la Democracia Cristiana Alemana, “que sigue siendo la principal fuerza política de ese país”.
Estimó “conveniente” que “como pensadores o políticos, como gobernantes o simples ciudadanos, apelemos a esta experiencia en busca de elementos concretos que desde el humanismo cristiano podamos aportar a nuestra Latinoamérica”.
"Deconstrucción"
El secretario general de IDEA, Asdrúbal Aguiar, se refirió al “movimiento global progresista” instalado en la región durante los últimos 30 años, como una corriente que promueve la “deconstrucción de nuestras raíces culturales y políticas”, que “se entrelazan con las raíces judeocristianas”.
El catedrático observó que “algunos progresistas” entienden el diálogo interreligioso como una “neutralización de las raíces, especialmente cuando afirman que la Iglesia católica ya no es la única referencia”.
Resaltó que “no podemos permitir que esta narrativa progresista se apodere de nuestra identidad y cultura. Debemos abrazar y valorar nuestras raíces y tradiciones, sean judeocristianas o no, y buscar el diálogo y el entendimiento con otras religiones y culturas”.